El Senado alemán (Bundesrat) ratificó hoy, como estaba previsto, el "apagón" nuclear para 2022 aprobado por el Parlamento (Bundestag) la semana pasada, dentro de una serie de medidas que buscan la reorientación del modelo energético nacional.
El respaldo de la cámara alta implica el cierre "inmediato" de los siete reactores más antiguos del país y el de otro con problemas y su desmantelamiento, así como la desconexión "gradual" de los nueve restantes entre 2015 y 2022.
El Bundestag sancionó además que la Agencia Federal de la Red Eléctrica decida antes del próximo septiembre si desea mantener uno de los reactores más antiguos en estado de "reserva" para eventualidades durante los próximos dos años.
Asimismo aprobó un variado conjunto de planes dentro del paraguas denominado "cambio energético" que abarca desde la regulación del aislamiento en los edificios para mejorar la eficiencia energética al programa de fomento de las energías renovables, pasando por la reforma de la red eléctrica nacional.
El jueves de la semana pasada el Bundestag aprobó el "apagón" nuclear propuesto por la canciller, Angela Merkel, para 2022, con el apoyo de la coalición de gobierno (cristianodemócratas, cristiano-sociales bávaros y liberales) y de los dos mayores partidos de la oposición (socialdemócratas y verdes).
La oposición votó a favor, pero no sin antes criticar fuertemente el oportunismo político de la medida, propuesta por el Ejecutivo poco después de la catástrofe de Fukushima (Japón) y menos de un año después de aprobar un plan energético que reforzaba la importancia de la energía atómica.
Alemania decidió apagar paulatinamente sus reactores nucleares
El respaldo de la cámara alta implica el cierre "inmediato" de los siete reactores más antiguos que estaban funcionando en ese país y el de otro con problemas. Además se trabajará para el desmantelamiento, así como la desconexión "gradual" de los nueve restantes entre 2015 y 2022. Una apuesta importante para este país, tras lo sucedido en Fukushima luego del terremoto y tsunami.