El incremento de arribos de turistas de Estados Unidos a Cuba, de 36.808 en 2006 a 63.046 en 2010, y nuevas regulaciones dictadas por Washington en favor de viajes de ciudadanos norteamericanos a este país, ha generado un nuevo conflicto político bilateral.
"Desde 1990 unos 30 millones de viajeros han conocido Cuba y ello ocurrió sin la participación como mercado emisor de Estados Unidos, país que prohíbe a sus ciudadanos viajar a esta isla", había declarado en mayo pasado Manuel Marrero, ministro del sector, durante la Feria de Turismo de La Habana 2011.
El turismo desde Estados Unidos ha permitido la llegada a Cuba de 84.529 estadounidenses en 2003, en el contexto de una decisión del entonces presidente Bill Clinton de estimular llamados contactos "pueblo a pueblo".
Pero esa cifra cayó a solo 36.808 en 2006, cuando la administración de George W. Bush revirtió la medida y aplicó prohibiciones.
Decisiones del actual presidente Barack Obama causaron una elevación de la cifra, a más de 60.000, según informes publicados por la oficial Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba.
Estados Unidos se colocó el año pasado en el octavo puesto entre los emisores de turismo a esta isla, lista que encabezan Canadá, Inglaterra, Italia y España.
Según publicaciones estadounidenses en Internet, el gobierno cubano acaba de dar "luz verde" a los vuelos chárter entre Tampa, Florida, estado sureño de ese país, y La Habana, que podrían comenzar el próximo 10 de septiembre. El anuncio lo hizo en Tampa Joe Lopano, jefe Ejecutivo del aeropuerto de esa ciudad. Hoy jueves, La Habana no había comentado la noticia. Pero en los últimos meses varios aeropuertos de Estados Unidos obtuvieron permisos para operar vuelos a Cuba, tras anuncios del Departamento del Tesoro, en Washington, que vigila las relaciones con este país.
Una reacción al incremento de las potencialidades de esos viajes ocurrió este mes en el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes en el Congreso en Washington, cuando un legislador nacido en Cuba, Mario Díaz Balart, pidió cancelar las medidas de Obama en favor de los viajes a Cuba.
El diario oficial cubano Granma reaccionó ante el esfuerzo de Díaz Balart al calificarlo como una acción creada por "la mafia anticubana de Miami (Florida)" en el congreso.
Al conocerse que varios operadores estadounidenses de turismo lanzaron sus ofertas para llevar ciudadanos norteamericanos a Cuba, el gobierno de Obama "aclaró" que aún persisten las prohibiciones, tal como estipula un bloqueo de medio siglo que aplica Washington.
Sin embargo, esas empresas mantienen sus planes comerciales.
"Ya se abren las puertas de la primera oleada de turistas americanos que llegarán a los cielos amistosos cubanos el 11 de agosto", expuso este mes en su página digital un portavoz del turoperador de Estados Unidos, Monroe Travel Service, pese a la acción en el congreso federal.
Otra entidad similar, Insight Cuba, anunció que recibió de su gobierno una autorización para reiniciar los viajes de turistas estadounidenses a la isla, tal como hizo en 2000-2004, cuando Clinton alentaba los "contactos pueblo a pueblo".
Fuente: Ansa Latina.
Turistas, nuevo tema de conflicto con EEUU
El turismo desde Estados Unidos ha permitido la llegada a Cuba de 84.529 estadounidenses en 2003, en el contexto de una decisión del entonces presidente Bill Clinton de estimular llamados contactos "pueblo a pueblo". Pero esa cifra cayó a solo 36.808 en 2006, cuando la administración de George W. Bush revirtió la medida y aplicó prohibiciones. Decisiones del actual presidente Barack Obama causaron una elevación de la cifra, a más de 60.000, según informes publicados por la oficial Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba.