Desde abril de 2010 que el Estado de Arizona en Estados Unidos vive de una manera distinta. Hace poco más de un año se firmó la SB1070, conocida popularmente como la Ley Arizona, la cual considera un delito el hecho de no poseer documentos migratorios.
Un informe de la BBC analizó varias aristas de lo que representa el documento y sus consecuencias en todos los ámbitos, desde su impacto político y social, hasta el económico, el cual según muchos especialistas es uno de los más fuertes tras la aprobación de la ley.
"Uno de los efectos era que la Ley de Arizona podía replicarse en una veintena de estados. Pero hemos visto que 12 estados en lo que va del año han rechazado la legislación, incluso algunos donde hay mayor peso republicano como Nebraska o Kansas", manifestó a BBC Elena Lacayo, del Consejo Nacional La Raza, organismo que analizó el "efecto dominó" de la ley.
La economía de Arizona, donde el 30% de la población es de origen latino, no estuvo ajena a lo que fue la ley y ciertos especialistas se animan a hablar de cifras millonarias. Marshall Fitz, director de inmigración del Centro para el Progreso Estadounidense, mostró a BBC un estudio donde calculan en 140 millones de dólares las pérdidas que generó la ley.
Sin embargo, para el portavoz del grupo Estadounidenses por la Inmigración Legal, William Gheen, “no hay evidencia de que la ley haya afectado negativamente a la economía. Arizona tiene ahora más empleo, menos presión en el sistema educativo porque hay menos alumnos y menos delitos".
Su efecto directo estaría en la mano de obra y en los comercios latinos, que superan el 50% del comercio total, los cuales tendrían pérdidas mayores o totales, en los peores casos.
Latinos republicanos
Estas disputas y diferencias de opinión no son una cosa exclusiva entre latinos y estadounidenses, sino que va más allá, tanto que la ley enfrenta a los mismos latinos. "Aquí no es el calor lo que nos espanta, es este odio que se ha generado y que poco menos parece que nos ha dividido en dos bandos", dijo a BBC José Antonio Fierro, un inmigrante mexicano que se mudó a Estados Unidos hace 40 años.
Esta afirmación tiene su fundamento en que del 30% de latinos que hay en Arizona, el 79% rechaza la ley, pero un 21% la apoya, el grupo de los autodenominados "latinos republicanos", quienes se manfiestan a través de espacios radiales en el país del norte.
"Los latinos somos conservadores, muchos creen que ser latino te hace directamente demócrata pero no es así", dice Alice Lara, quien conduce un programa en la "Radio Alra" con la Asociación de Latinos Republicanos de Arizona.
A un año de la promulgación de la ley las cosas son diferentes en Arizona y sin duda hay un antes y un después.
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