Gran Bretaña no esta exenta de la crisis

El jefe del Tesoro británico manifestó que hay garantizarle a los mercados la confianza en los mecanismos de salvataje a los países en problemas, como Grecia. De todos modos, los estados que componen la eurozona pueden contagiarse de la crisis de sus vecinos.

Gran Bretaña "no está inmune" a la crisis económica que afecta a los países de la eurozona, ante crecientes temores de que los problemas crediticios en Italia y España se propaguen a otras naciones de Europa, informó hoy el ministro de Finanzas británico, George Osborne.

El jefe del Tesoro británico, que se reunió ayer en Bruselas con sus colegas europeos, insistió que es necesaria una "acción decisiva" en Europa para garantizar que los mercados tengan confianza en los mecanismos de salvataje.

Osborne hizo el anuncio un día después que la agencia internacional de rating Moody's relegó la deuda de Irlanda a la categoría "junk" ("basura"), bajando la calificación de Baa3 a Ba1, con pronóstico negativo. Dicha nota baja fue calificada por la Comisión Europea de "incomprensible".

Osborne sostuvo que Gran Bretaña es visto como un "paraíso seguro" en la actual crisis de la eurozona, principalmente gracias a los planes impopulares de recorte presupuestario del gobierno británico.

En ese sentido, pidió a los países europeos en problemas que emulen los planes de austeridad británicos.

"Los resultados de las acciones que Gran Bretaña ha tomado son claros de ver. A pesar de haber heredado uno de los déficit presupuestarios más grandes, nuestros índices de interés a largo plazo están entre los más bajos de Europa", agregó.

Según el jefe del Tesoro, aunque el país logró sobrellevar la crisis económica "no está inmune" a la inestabilidad de la región, según publicó Ansa Latina.

"Ha llegado la hora de que se tomen acciones decisivas para resolver la crisis en la eurozona y evitar que la incertidumbre en los mercados genere un daño real en la economía mundial", continuó. "Los países de la eurozona deben detallar cómo planean expandir la escala de sus herramientas financieras a su disposición, llevar a cabo controles creíbles apoyados por la recapitalización de los bancos más vulnerables, vincular al sector privado para hacer que la deuda griega sea más sustentable, recobrar una credibilidad fiscal a través de acciones concretas para reducir déficit excesivos y poner en marcha reformas estructurales para incentivar el crecimiento", dijo Osborne.

La baja calificación podría afectar ahora a los bancos británicos nacionalizados tras la crisis financiera, Lloyds Banking Group y Royal Bank of Scotland, que han hecho préstamos enormes a Irlanda.

Esta semana los mercados internacionales reportaron importantes bajas ante temores que la crisis en la eurozona se propague a Italia y España. Irlanda, Grecia y Portugal habían visto en los últimos meses y de forma reiterada una rebaja de puntuación por parte de las agencias calificadoras de riesgo. BY5