El gobierno británico anunció hoy que reforzará el sistema contra la inmigración, para impedir que cientos de miles de personas con visas temporales obtengan residencia permanente, una medida criticada duramente por la Cámara de Comercio y por organismos que trabajan por los derechos de los extranjeros.
El anuncio fue hecho hoy en el Parlamento por el ministro de Inmigración, el conservador Damian Green, quien afirmó que el Reino Unido "tiene que ser más selectivo" a la hora de elegir a los inmigrantes.
Green dijo además que el gobierno hará una distinción "mucho más clara" entre los visados temporales y permanentes.
La decisión fue tomada luego de que el Ministerio del Interior confirmó que el número de extranjeros que logró su residencia permanente en el Reino Unido trepó en septiembre a su máximo desde 1960, al aumentar 35% en comparación con 2010, a 238.950 casos.
"Vamos a poner fin al vínculo automático entre arribar a Gran Bretaña para trabajar y obtener una residencia permanente", declaró Green ante los parlamentarios. Los inmigrantes "altamente calificados" no comunitarios que cubran vacantes de empleos "deberán abandonar el país luego de un máximo de cinco años".
"En el futuro, sólo una controlada minoría tendrá permitido quedarse de forma permanente, ya que esto está en el interés de Gran Bretaña", agregó.
El gobierno también considera incluir el requerimiento del idioma inglés para los familiares de inmigrantes que buscan establecerse en el país.
Según el plan, los trabajadores domésticos empleados en dependencias diplomáticas sólo obtendrán visados por 12 meses, mientras que las visas para quienes laboren en viviendas privadas serán anuladas por completo.
Los trabajadores temporales también verán restringida su visa a 12 meses, "para reforzar la naturaleza de la ruta".
Las medidas fueron criticadas duramente por organismos que trabajan por los derechos de inmigrantes. Consultado por ANSA, el Consejo para el Bienestar de los Inmigrantes afirmó que el plan oficial "linda en lo xenófobo y menosprecia el valor de la inmigración en el país".
Sin embargo, Andrew Green, presidente del grupo conservador MigrationWatch UK, calificó como "excelente" el anuncio de hoy.
Gran Bretaña ya cuenta con un sistema restrictivo de inmigración por puntos, similar al de Australia, por el cual los extranjeros procedentes de fuera de la Unión Europea (UE) que buscan obtener un visado de trabajo o de estudios, deben someterse a criterios como educación, experiencia laboral, salarios previos, conocimiento del inglés y recursos económicos propios.
Fuente: Ansa Latina.
Londres refuerza medidas de restricción inmigratoria
El anuncio fue hecho hoy en el Parlamento por el ministro de Inmigración, el conservador Damian Green, quien afirmó que el Reino Unido "tiene que ser más selectivo" a la hora de elegir a los inmigrantes. Green dijo además que el gobierno hará una distinción "mucho más clara" entre los visados temporales y permanentes. Los trabajadores domésticos empleados en dependencias diplomáticas sólo obtendrán visados por 12 meses.