El caso más típico es el de los pandas. La gran mayoría tiñe a sus perros de blanco y negro para que simulen ser el animal más simbólico y representativo de China. También hay algunos que son más osados y enchulan a sus perros como tigres o leones.
Hace 10 años era común en Taiwán que vendieran perros para comer en las calles, pero hoy, después de la bonanza económica, esto es algo que los avergüenza y les recuerda un pasado pobre y austero. Los perros dejaron de ser alimento y al igual que en occidente se convirtieron en mascotas, las que podían maquillar, teñir y hasta disfrazar.
Fuente: VeoVerde.com