Así como en el origen del Mayo francés del ‘68 suelen entremezclarse las visiones de Arthur Rimbaud, los manifiestos del vasto y luminoso surrealismo o los textos del enorme teórico de la Escuela de Frankfurt Herbert Marcuse, en el novedoso Movimiento del 15M, “Por una democracia real ¡ya!”, este actual e imprevisto Mayo español de “la indignación” que estamos contemplando absortos asoman teorizaciones precedentes, ocultas o ignoradas, no por ello menos actuantes y acuciantes. En especial una, la de un verdadero grande del siglo XX que afortunadamente sigue viviendo, Stéphane Hessel. Su llamamiento Indignezvous! (¡Indignaos!) iba por el medio millón de ejemplares vendidos en Francia hacia las Navidades últimas y, difundido en la península a principios de este año, a poco de ser traducido al español, fue leído por multitud de jóvenes.
En el origen de “la indignación”
Mario Goloboff analiza en Página 12 el fenómeno europeo de los indignados.