La madre de la primera esposa de Osama bin Laden murió de un ataque cerebral al enterarse de la muerte de su yerno, informa el domingo el diario Asharq al Awsat.
Según el diario, Nabiha al Ghanem "no pudo soportar la mala noticia y se desmayó" tras el anuncio de la muerte del fundador de Al Qaida, muerto por un comando estadounidense el 2 de mayo en Pakistán.
De unos 70 años de edad, Nabiha al Ghanem falleció poco después "a causa de un ataque cerebral" en un hospital de Latakia. Osama bin Laden se había casado con una de sus hijas, Najwa, su prima de origen sirio, cuando ella sólo tenía 17 años. La pareja tuvo 11 hijos, según el diario.
Najwa al Ghanem salió de Afganistán pocos días antes del 11 de septiembre de 2001 y vive actualmente en Siria, añade el periódico. Tres de las mujeres de Bin Laden y una decena de niños vivían con él en la casa de Abbottabad (Pakistán) donde un comando estadunidense le dio muerte.
El domingo 1 de mayo, en la noche de la muerte del jefe de Al Qaida, casi diez años después de los atentados del 11 de setiembre de 2001, miles de personas, en particular estudiantes, expresaron su alegría delante de la Casa Blanca.
"¡Nunca sentí algo parecido! ¡Es algo que esperamos durante mucho tiempo!", admitía entonces John Kelley, un estudiante de 19 años, originario de Nueva Jersey.
"Hoy estoy orgulloso de ser estadounidense. Estoy aquí para festejar su muerte", aseguraba James Vigiatura, de 51 años, camarero en Nueva York.
Una parte de la prensa se ha sumado: "¡Lo agarramos!", titulaba un diario neoyorquino, blandido por manifestantes cerca de la "Zona Cero". "¡Púdrete en el infierno!", seguía repitiendo esta semana una tira del diario popular Daily News en todas las páginas dedicadas al acontecimiento.
Una vez pasada la emoción, numerosos blogs, la prensa pero también representantes religiosos comenzaban a introducir matices a la discusión: "¿Es moralmente conveniente alegrarse?", se preguntaba un blog de CNN, mientras el presidente Barack Obama elegía recogerse sobriamente el jueves último, sin discursos, en la "Zona Cero".
En el exterior, la canciller alemana, Angela Merkel, corrigió el rumbo tras haber dicho que se había "alegrado" por la muerte del hombre más buscado del mundo. En una entrevista publicada el sábado, dijo únicamente que se sentía "aliviada" por el hecho de que el líder islamista ya "no pueda hacer ningún mal a nadie".
"No creo que se puedan detener esas manifestaciones" de alegría, afirmó esta semana un imán de Saint Louis (Misuri, centro), Mohamed Hasic: "es una reacción natural, sobre todo de gente que sufrió las consecuencias de sus actos. Dicho esto, no conozco textos sagrados que sugieran que es conveniente alegrarse de la muerte de alguien".
Una suegra de Osama Bin Laden no soportó la impresión y murió
Según el diario, Nabiha al Ghanem "no pudo soportar la mala noticia y se desmayó" y sufrió un ACV tras el anuncio de la muerte del fundador de Al Qaida, a manos de un comando estadounidense el 2 de mayo en Pakistán.