La CIA, por fin, sale airosa. Después de sonados fracasos que la habían desprestigiado entre los políticos de su país, no olió la explosión de la Unión Soviética, no captó la inminencia del 11 de Septiembre, se equivocó en su convencimiento sobre las armas de destrucción masiva en Irak etc..., la Agencia de Información estadounidense se ha apuntado un estupendo tanto con la liquidación de Bin Laden. La ejecución de la operación ha corrido a cargo del avezado comando “Seal Team 6” de la Marina pero la investigación de años, paciente, trabajosa, la localización del edificio donde se encontraba el terrorista, de sus moradores han sido obra de la CIA. Ahora puede sacar pecho. “9 años y 7 meses para buscarlo y 40 minutos para matarlo” como titula un periódico. Seguir a un leal colaborador de Bin Laden durante años, analizar las peculiaridades de la curiosa residencia donde pernoctaban, fortificada, cara, sin teléfono e Internet con habitantes que quemaban la basura en el interior, ...han sido las hebras de la madeja que ha desenredado la CIA.