El peligro de la 'guevarización' de Bin Laden

Cuando está a punto de cumplirse 44 años del asesinado del "Che", analistas se atreven a realizar una comparación entre las múltiples similiturdes entre las historias de cómo mataron a Ernesto Guevara y Osama Bin Laden.

La secuencia de acontecimientos que se han conocido desde que en la noche del domingo el mundo entero conociera la captura y muerte de Osama Bin Laden en Islamabad ha traído a mi memoria una conversación que mantuve hace casi tres años con el ex agente de la CIA Félix Rodríguez.

Rodríguez estuvo en el operativo que culminó con la captura y muerte de otro gran enemigo del Imperio, Ernesto Che Guevara. El próximo 9 de octubre se cumplirán 44 años del fusilamiento del Che en el pueblo de la Higuera, en Bolivia. Son muchas las similitudes entre las dos historias que terminaron con dos cadáveres desaparecidos. Y esta es una de las increíbles coincidencias del caso. Si Bin Laden descansa en la inmensidad del océano, los restos del Ché nadie sabe a ciencia cierta donde se encuentran. Gustavo Villoldo, otro ex agente que acompañó a Rodríguez en el operativo asegura que trasladó el cuerpo sin vida del Che desde la lavandería de un hospital donde estaba expuesto y lo enterró en algún lugar de Valle Grande, la madrugada del 11 de octubre de 1967 entre las 2 y las 2:45 de la madrugada -dos días después de su muerte a manos del ejército boliviano-.

Félix Rodríguez siempre ha mantenido como hoy todos los portavoces del Gobierno Obama que la orden que tenía de sus superiores era llevarse al prisionero para ser interrogado. Según su testimonio el ejército boliviano no le dio opción y ejecutó a Guevara. Muchos no le creyeron, los primeros Fidel y su hermano Raúl Castro que tenían claro la lección que Lyndon B. Johnson el presidente demócrata de entonces -otra coincidencia- quería lanzar a los impulsores de guerrillas que desafiaran el poder de EEUU en la sombra de muchos gobiernos.

Muchas han sido hoy las voces que han dudado de las intenciones de capturar con vida a Bin Laden y ese disparo a la cabeza generado después de que éste hiciera frente y se negara a rendirse. En lo que sí cayo Félix Rodríguez es en lo de captar una imagen de su 'hazaña' que callara las voces de aquellos que la pudieran poner en duda.Se fotografió junto al Che e incluso consiguió arrancarle su última sonrisa con una frase: 'Comandante, mire el pajarito'. No fue esa sino otra instantánea recogida por el fotógrafo cubano Alberto Korda la que hemos visto estampada en cuadros, camisetas, pósters, biquinis y hasta bebidas refrescantes. El Che indultado por la Historia, en parte por su papel de víctima del 'imperialismo yanqui'.

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