Sexo y poder no son extraños. Así enfoca el diarioe spañol El País su crónica sobre casos en los que la imprudencia se filtró con las deciciones cruciales del poder.
La historia está llena de escándalos sexuales que han derribado a gente poderosa y privilegiada. Pero no conviene equivocarse. Si el presidente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, es declarado culpable de intento de violación a una camarera en Nueva York, sería un caso casi único.
Pocos han sido acusados de un delito violento, como Strauss-Kahn. El financiero mundial y aspirante a la presidencia francesa fue acusado el domingo de un delito sexual, detención ilegal e intento de violación en la ciudad de Nueva York después de que una camarera que trabaja en un hotel le acusase de asaltarla. "La política, el poder y el acoso sexual sin duda tienen una larga historia", asegura Michele Swers, profesor asociado de la Universidad de Georgetown. "Este es un intento de violación penal y creo que es un orden de magnitud diferente", señala.
No escasean los líderes poderosos que cayeron en este tipo de asuntos. Indiscreciones sexuales han debilitado gobiernos y enterrado carreras políticas en ambos lados del Atlántico hoy, y en épocas pasadas. Entre los más famosos, se encuentra el escándalo Profumo, en 1963, cuando un secretario de guerra británico se vio obligado a renunciar por tener un romance con una prostituta vinculada con el espionaje ruso.
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