Los incidentes ocurrieron en las zonas fronterizas de Siria y de Líbano, donde el ejercito israelí disparó contra manifestantes palestinos provenientes de Siria que habían penetrado en los Altos de Golán, territorio ocupado desde 1967 por Israel a pesar de las condenas internacionales que favorecen a los sirios en el reconocimiento de su territorio.
También fueron reprimidas las protestas en Gaza y Cisjordania. Hasta el momento, las cifras dan cuenta de 16 muertes, aunque la cifra puede aumentar.
"Esperamos que la calma regresará rápidamente. Pero estamos determinados a defender nuestras fronteras y nuestra soberanía", se despegó Netanyahu. Y continúo: "Las manifestaciones no atañen a las fronteras de 1967, sino que son un cuestionamiento de la existencia misma de Israel".
La "Nakba" se tradujo en el éxodo de 760 mil palestinos, y actualmente ascienden a 4,8 millones incluyendo a los descendientes. Los refugiados palestinos están dispersos entre Jordania, Siria, Líbano. La resolución 194 de la ONU dispone que "los refugiados que deseen regresar a sus hogares y vivir en paz con sus vecinos deben ser autorizados a hacerlo lo antes posible".
Todos los gobiernos israelíes se opusieron a la aplicación del derecho al regreso en nombre del carácter judío del Estado de Israel. Los responsables palestinos exigen el reconocimiento por Israel del "principio" de este derecho, aunque declaran estar dispuestos a negociar las modalidades de su aplicación.
Fuente: Página 12