En España tembló 43 veces en 24 horas

La ciudad de Lorca fue la más afectada por sismos de 4.4 y de 5.2 grados. La gente durmió en la calle por temor a las réplicas. El balance del día fue 8 personas muertas y tres heridos muy graves. Las comunicaciones comienzan a reestablecerse. Conocé aquí algunas historias de los sobrevivientes.

Así estuvo la gente en las calles durmiendo. Foto: Publicada en el país de España
Así estuvo la gente en las calles durmiendo. Foto: Publicada en el país de España

Miles de personas durmieron anoche a la intemperie en Lorca (Murcia) después de que dos terremotos de magnitud 4,5 y 5,1 causaran ayer ocho muertos -cinco hombres y tres mujeres, entre ellos un menor y dos embarazadas-, y 120 heridos, tres de ellos muy graves, la mayoría como consecuencia de los desprendimientos de cascotes. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha asegurado esta mañana que el Ejecutivo no va a "regatear ningún medio económico para la tarea de la reconstrucción de la ciudad", que ha sufrido un "impacto muy serio".

Hacia las cinco de la tarde, gran parte de los habitantes de la ciudad (92.000 habitantes) se echaron a la calle presos del pánico y no regresaron a sus casas. Unas 10.000 personas fueron desalojadas de sus casas. El ir y venir de vecinos en busca de descampados ante la posibilidad de nuevas réplicas se hizo constante. Y no andaban desencaminados, porque el suelo volvió a temblar anoche una treintena de 30 veces. Tras esta larga noche, el alcalde de la ciudad, Francisco Jódar (PP), ha asegurado en declaraciones recogidas por Efe que descarta "por completo" que nadie vuelva a pasar frío durmiendo al raso. "De ninguna manera", ha aseverado.

"Los alojaremos en hoteles, albergues y campamentos de tiendas". El regidor lorquino ha indicado que la prioridad es evaluar qué viviendas pueden ser habitadas. Los arquitectos, ingenieros y técnicos de toda España que se han ofrecido a colaborar en las tareas van a señalizar con pegatinas verdes o rojas a la entrada de las casas su habitabilidad, imitando el sistema de los semáforos.


Además, Jódar ha anunciado que se instalará una capilla ardiente con todas las víctimas cuyas familias así lo deseen. El Ayuntamiento ha declarado tres días de luto y el Gobierno de Murcia, uno. El alcalde ha anunciado también que solicitará la declaración de la zona catastrófica en persona al ministro de Interior, el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, que se ha desplazado a la localidad junto a la ministra de Defensa, Carme Chacón, para seguir las operaciones de rescate y asistencia. "Lorca parece Beirut, con todo por los suelos y grietas enormes por las paredes", ha dicho el alcalde. "La sensación es como despertar de una pesadilla tras una larga noche, con todos los vecinos en la calle".

A lo largo del día de hoy la Unidad Militar de Emergencia (UME) va a instalar tres nuevos campamentos de campaña para acoger a los vecinos en el recinto ferial de la ciudad, la Huerta de la Rueda. Un total de 420 militares se encuentran ya en Lorca trabajando en las tareas de búsqueda, rescate y ayuda. De ellos, 340 pertenecen a la UME y 80 al Ejército de Tierra. El destacamento cuenta con 147 vehículos todo-terreno.

Una mujer llora por su familiar muerto.

Hoy los colegios e institutos permanecerán cerrados hasta que no se verifique que los edificios no han sufrido daños estructurales. El concejal de Urbanismo, Francisco García, había convocado a los arquitectos a las nueve de la mañana para organizar las primeras tareas de análisis. Después, el alcalde ha anunciado que "ya están trabajando" las primeras brigadas para la evaluación de daños en las infraestructuras, que se han desplazado hasta la localidad desde distintas partes de España.

Poco a poco comienzan a restaurarse las comunicaciones. El servicio de Cercanías de la línea C-2 entre las estaciones de Lorca y Murcia ha quedado normalizado. Se ha reanudado a partir de las 6.45, según ha informado Renfe en un comunicado. Más de 4.000 viajeros viajan diariamente en los trenes de cercanías de la C-2 entre las estaciones de ambos municipios. La línea permanecía cortada desde las ocho y media de la tarde de ayer.

La carretera regional RM-701 continúa cortada y en la A-7 se ha habilitado un carril alternativo para garantizar la buena circulación, a la altura del túnel de Lorca, informa la DGT. Ese tramo continúa cortada al tráfico hasta revisar los daños en su estructura, ya que se han producido algunos desprendimientos. Ayer el Ministerio de Fomento en un comunicado indicó que las infraestructuras de la red del Estado en Murcia no habían sufrido daños de importancia y que ni los puertos de la comunidad ni el aeropuerto de Murcia- San Javier se habáin visto afectados por el terremoto.

En el recinto ferial de la ciudad, la Huerta de la Rueda, miles de lorquinos han esperado el amanecer cubiertos con mantas. Fue uno de los 10 puntos de la ciudad en los que se concentraron los ciudadanos que no podían o no querían regresar a sus casas. Allí se instaló el grueso de los campamentos provisionales. Se levantaron tiendas de campaña para acoger a unas 10.000 personas. También en esa zona se instaló el mando oficial, para seguir las labores de rescate y de auxilio a los afectados. Estas tiendas de campaña fueron ocupadas, primordialmente, por los inmigrantes (Lorca cuenta con una importante colonia de extranjeros, en su mayoría magrebíes y sudamericanos). Estos colectivos no tenían la alternativa de las casas de campo o de familias en poblaciones contiguas, para poder pasar la noche como la población autóctona. Este era el caso de Carmen, una ecuatoriana de 39 años, que con su hija de cuatro y un bebé esperaba en la cera de la avenida Europa la instalación de tiendas de campaña. "Nos han dicho que aquí montarán tiendas para que podamos pasar la noche", comentaba: "Ha sido terrible. Estaba en casa y de repente todo empezó a moverse y a agrietarse las paredes".

Enfermos sacados a la calle

Junto a Carmen se encontraba el joven matrimonio formado por Juan Antonio y María, que junto a su hija de cinco años y un bebé. Esperaban a sus familiares para irse a pasar la noche a la vecina localidad de Mula. "Nos vamos a Mula con mi madre. Nos han dicho que no podemos volver al piso y además tampoco nos dejan sacar el coche del garaje", decía Juan Antonio. "Ha sido una experiencia dantesca. De repente empezaron a moverse los muebles y a romperse las paredes. A duras penas pudimos bajar a la calle por la escalera, que también empezaba a resquebrajarse", añadía su esposa, María.

A Diego, de 33 años, el terremoto le sorprendió mientras visitaba en el hospital Virgen del Alcázar a su tío. "Ha sido dramático. En unos segundos comenzaron a caerse los techos de escayola de las habitaciones. No nos lo pensamos dos veces y empezamos a sacar a la calle a los enfermos más graves. Creo que a mi tío se lo han llevado al hospital de Cartagena", decía mientras esperaba también a un familiar para trasladarse a su lugar de residencia, en Totana.
Un matrimonio de venezolanos, Francisco Almécija y Gloria Navarro, esperaban sentados en la Huerta noticias de su amigo Pascual. Los dos estaban recorriendo España de vacaciones: primero Madrid, luego Barcelona y después Lorca, en donde visitarían a Pascual. Pero el terremoto les sorprendió y no pudieron reunirse con él. Ahora buscaban noticias entre las colas de gente que esperaba una cena.

En otro parque de la ciudad se encontraba la familia de Joaquín Román (54 años). "No nos dejan ni sacar el coche del garaje, ni tampoco volver a las casas; estamos aquí a la espera de que alguien nos diga dónde podemos ir, y además que nos proporcionen un medio para poder desplazar a mis hermanas mayores", añadió. "Ha sido impresionante. Iba caminando por la avenida Juan Carlos I, cuando comenzaron a caer cascotes de todos los edificios, y la gente se desplomaba o caía a tierra como muñecos".

Terror ante las réplicas

Los vecinos de Lorca han pasado las primeras horas después del terremoto presa del miedo, ante nuevas réplicas. A cada instante la gente se sobresaltaba, al sentir una pequeña vibración en el suelo, y huía despavorida de las zonas edificadas para ubicarse en mitad de las calzadas o en áreas de aparcamientos. Pasadas esas décimas de segundo de sobresalto, volvían a la rutina y a comentarse unos a otros su dramática experiencia.

Las casas de campo -Lorca cuenta con múltiples pedanías, no en vano es uno de los términos municipales más extensos de España- ha sido otra de las alternativas de los vecinos de Lorca para pasar la noche. "Vamos a coger el coche y nos vamos al campo con un amigo", comentaba la joven pareja formada por Ricardo y Elena. "El terremoto me ha pillado trabajando en el supermercado. Ha sido muy fuerte. De repente todas las estanterías se han venido abajo", decía Elena.

Otra alternativa ha sido pasar la noche en casa de amigos que no habían resultado afectadas. "Voy a ver a una amiga, y si está en casa me quedo con ella, y si no ya veremos qué hacemos. No nos han dicho nada ni nos han informado", comentaba una señora que caminaba por la calle junto a su hermana.

"Somos gente solidaria, y seguro que saldremos adelante. He visto escenas de nerviosismo, de excitación, pero al momento ha vuelto la calma", aseveraba Juan José Gomáriz, un médico de familia que trabaja habitualmente en un centro de salud de la población, y a quien el terremoto le sorprendió corriendo. "No me lo he pensado ni un minuto. Sin quitarme las zapatillas de deporte me he venido aquí [un hospital de campaña de la Cruz Roja, levantado en el ensanche de la ciudad]". "Me han comentado que el Centro de Salud donde trabajo está prácticamente destruido, pero no importa, lo rehabilitaremos y saldremos adelante", insistía.

La Unidad Militar de Emergencias (UME ) comenzó a patrullar de madrugada por la ciudad. Su portavoz, el comandante Latorre explicó que, de momento, la unidad se encargará de labores de asistencia (montar campamentos, repartir víveres y mantas...) y a lo largo del jueves se decidirá si participan en el desescombro y limpieza.

Un gran solar

Caminar por Lorca semeja en algunos momentos hacerlo por un solar. A cada metro hay que sortear los escombros acumulados en las aceras. Los edificios, sobre todo los bajos, están prácticamente reventados. Incluso edificios muy nuevos presentan importantes desperfectos: tabiques derrumbados, pisos enteros venidos abajo... Los daños en las edificaciones son más evidentes en la zona de Las Viñas, en el sureste del casco urbano, donde el terremoto se cebó con mayor crudeza. Aquí son visibles algunos edificios desplomados. También sufrieron importantes daños las edificaciones del casco antiguo de la ciudad. De los efectos del terremoto no se libró ni la estación de ferrocarril, cuya fachada ha quedado prácticamente derruida. También han sufrido serios desperfectos los dos hospitales de la ciudad, los colegios públicos, las residencias y las iglesias.

Epicentro

El epicentro del terremoto se localizó en la sierra de Tercia, en el término municipal de la localidad murciana. El seísmo provocó más daños entre cinco y 10 kilómetros al noreste del casco urbano, cerca de la autovía de Murcia, y se sintió con fuerza en varias poblaciones de la región, como la capital, Mazarrón, Cartagena y Águilas, e incluso se notó en otras provincias como Almería, Albacete y Madrid.

El Ministerio de Defensa envió a la zona dos brigadas de la Unidad Militar de Emergencias y la Dirección General de Policía movilizó a 183 agentes de otras ciudades, para trabajar en las operaciones de rescate. A última hora, numerosas familias cargaban sus coches de enseres para alejarse de la ciudad.

El primer terremoto -el menos violento- se produjo a las 17.05 a siete kilómetros de Lorca. El segundo -uno de los más fuertes de los últimos 500 años- se produjo a las 18.47, bajo el centro urbano. Varios edificios del barrio de La Viña y de la calle Galicia sufrieron derrumbes, y se desprendieron cascotes de otros muchos inmuebles de todo el término municipal. Parte del techo de la iglesia de la Virgen de las Huertas se desplomó, el histórico castillo de Lorca sufrió daños y se cayeron cornisas del Palacio de San Julián.

Evacuaciones y carreteras cortadas

Todos los pacientes del hospital Rafael Méndez fueron desalojados y trasladados a hospitales de Murcia, Cartagena y Cieza. También tuvieron que ser desalojados los residentes de una de las residencias de ancianos de la ciudad, en la zona de la Alameda, después de que se derrumbara parte de su techo.

Además, quedaron cortadas dos de las principales vías de comunicación de la ciudad: la autovía a Almería, que no fue reabierta hasta las 23.30, y la línea de Cercanías C-2, entre Murcia y Águilas, con 73 pasajeros afectados.

El Ayuntamiento activó el Plan de Emergencias Municipal y el Gobierno murciano puso en marcha nivel 2 del Plan de Emergencias ante el Riesgo Sísmico de la Comunidad Autónoma de Murcia (Sismimur). Todos los servicios de emergencias quedaron activados. Durante toda la tarde, Protección Civil de Murcia recomendó "extremar la precaución para evitar más víctimas". Cruz Roja envió 22 ambulancias y desplegó cuatro hospitales de campaña y dos centros de atención para asistir a las víctimas. Además, movilizó todos sus equipos de respuesta inmediata especializados en albergue.

El Rey y el presidente del Gobierno fueron informados de lo ocurrido mientras se hallaban reunidos en el palacio de la Zarzuela, en su habitual despacho semanal. Zapatero se puso en contacto con el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba; la ministra de Defensa, Carme Chacón; el ministro de Fomento, José Blanco, y el titular de Industria, Miguel Sebastián, para coordinar el socorro a la zona. Blanco interrumpió su campaña electoral y se dirigió al ministerio para evaluar los daños.

La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, fue el primer miembro del Gobierno en acudir al área afectada. A primera hora de la mañana lo harán Rubalcaba y Chacón. También está previsto que Zapatero y Rajoy vayan hoy a Lorca.

El alcalde de Lorca, Francisco Jódar, declaró: "La gente no se atreve a entrar en sus casas y yo no puedo asegurarles que no haya un nuevo movimiento". Jódar compareció en rueda de prensa junto al delegado del Gobierno en Murcia, Rafael González Tovar, y la ministra Garmendia, e hizo una exposición de los hechos, aunque prefirió no hacer oficial el número de fallecidos.

Explicó que tras los dos terremotos se activaron de inmediato todas las alertas, "el 061, la Cruz Roja, los bomberos, la policía...", y anunció que un contingente de la Unidad Militar de Emergencias se encontraba de camino. Jódar agradeció la ayuda llegada a la ciudad no solo desde la región de Murcia, sino desde otras comunidades cercanas, y señaló que en las próximas horas podría haber réplicas, "aunque", matizó, "lo normal es que sean de intensidad decreciente".El alcalde señaló los problemas que existían de telefonía móvil en la ciudad e hizo un llamamiento para que poblaciones cercanas prestaran ayuda. "Hemos llamado a centros comerciales de aquí y de fuera para que nos suministren agua, comida, mantas, y hemos habilitado un teléfono de emergencias".

El director de la red sísmica nacional de Instituto Geográfico Nacional, Emilio Carreño, explicó que en la zona de Lorca hay "fallas cortas en dirección este-oeste y noreste-suroeste". Carreño explicó que los daños habían sido muy fuertes porque el seísmo ha sido "muy superficial", aunque en esa zona el potencial es que haya un terremoto de hasta 6,5.

En 2005 se produjo otro terremoto, de 4,6, y con epicentro en las pedanías altas de Lorca y la localidad de Bullas, sin que se registraran daños personales, aunque sí se produjeron daños en un número importante de viviendas. El anterior terremoto más importante registrado en España se produjo en 1969, que dejó 19 muertos en Huelva.

Tanto el Ayuntamiento como la Delegación del Gobierno acordaron con los responsables de las grandes superficies comerciales cercanas el suministro de agua, bocadillos y todo tipo de alimentos a los vecinos desalojados. A su vez, las autoridades habilitaron un número de teléfono gratuito, el 900117816, para los afectos por el terremoto. También acordaron el refuerzo de las líneas de comunicación telefónica, ya que, tras el seísmo, la mayor parte de estas quedaron colapsadas. El objetivo era aumentar la cobertura y permitir la comunicación.
Campaña electoral suspendida

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder de la oposición, Mariano Rajoy (PP), acordaron ayer suspender la campaña electoral en la jornada de hoy en señal de duelo por las víctimas del seísmo de Lorca. Tanto Zapatero como Rajoy viajarán hoy a la localidad murciana.

Previamente, el PSOE, PP e Izquierda Unida de Murcia habían decidido también suspender sine die la campaña en la región. El presidente del Gobierno murciano, Ramón Luis Valcárcel, adelantó su regreso desde Bruselas, en donde se encontraba de viaje oficial, por lo que su presencia en Lorca está prevista para hoy, al igual que la del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la ministra de Defensa, Carme Chacón.

Tanto el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, como el rey Juan Carlos expresaron a Valcárcel sus condolencias, según confirmó la consejera de Presidencia, María Pedro Reverte. Asimismo, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, y los más de 2.000 asistentes a su mitin en Oviedo, guardaron en pie un minuto de silencio en solidaridad con las víctimas.

En un mitin en Langreo (Asturias), el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, transmitió su pésame a los lorquinos.

La Unidad Militar de Emergencias (UME ) comenzó a patrullar de madrugada por la ciudad. Su portavoz, el comandante Latorre explicó que, de momento, la unidad se encargará de labores de asistencia (montar campamentos, repartir víveres y mantas...) y a lo largo del jueves se decidirá si participan en el desescombro y limpieza.
Fuente El País