Las secuelas de un detenido en Guantánamo

No es fácil recuperarse después de haber pasado un tiempo en esa cárcel de torturas. Este sobreviviente al salir tuvo que superar varios problemas. Durante un tiempo llenaba la habitación en donde se alojaba con agua, no podía dormir y jamás cerraba la ventana. En Guantánamo su ficha personal era muy confusa, dedica más tiempo a sus infracciones que a sus amenazas y reiterados intentos de suicidio. Un relato estremecedor.

Walid Ibrahim Abu Hijazi, en la habitación de hotel en que vivió durante los primeros meses. Foto: Publicada en el país de España
Walid Ibrahim Abu Hijazi, en la habitación de hotel en que vivió durante los primeros meses. Foto: Publicada en el país de España

No es fácil recuperarse después de haber pasado un tiempo en esa cárcel de torturas. Este sobreviviente al salir tuvo que superar varios problemas. Durante un tiempo llenaba la habitación en donde se alojaba con agua, no podía dormir y jamás cerraba la ventana. En Guantánamo su ficha personal  era muy confusa, dedica más tiempo a sus infracciones que a sus amenazas y reiterados intentos de suicidio. Un relato estremecedor.