Un novelista llamado Muamar Gadafi

Mientras Libia arde entre el fuego de la rebelión y el bombardeo de las fuerzas de la OTAN, un semanario revela una faceta oculta de la personalidad del excéntrico gobernante: sus veleidades literarias.

Gadafi y su pasión literaria. Foto: web
Gadafi y su pasión literaria. Foto: web

Ya conocido por ser el autor del Libro Verde, compendio de la doctrina que supuestamente puso en práctica en más de 40 años de gobierno autocrático, el hombre tuvo también tiempo de dedicarse al género novelesco. La falta de estilo y de talento literario no fueron óbice para que sus acólitos se vieran convocados a leer y estudiar estos textos y hacer sobre ellos el correspondiente panegírico.

Así lo relata la revista L'Orient et le Jour, que hace referencia a los "coloquios grotestos" organizados para analizar en profundidad la obra literaria del líder en los cuales se "cometieron (sic) risibles intervenciones saludando el talento, el estilo y la universalidad del ilustre autor". Las actas de esos congresos fueron publicadas para dejarlas a disposición de los estudiosos.

No faltó quien lo comparase con Khalil Gibran.

"Narcisista y megalómano, Gadafi decidió un buen día convertirse en escritor", dice la revista y el resultado fueron 16 novelas editadas en dos volúmenes publicados entre 1993 y 1995, luego traducidas al francés y reunidas en un solo tomo con el título nada breve de: "Escape al infierno, La Muerte, La Ciudad y el pueblo, La Tierra, El Suicido del cosmonauta, Viva el Estado de los cabrones y diez otras novelas de un escritor llamado Muammar Gadafi" (editorial Favre, 1998).

No se trata de novelas propiamente dichas, sino más bien de ensayos breves conteniendo alguna que otra historia de "personajes inconsistentes", según la descripción de la revista. Como corresponde a un autócrata que se precie de tal, "el narrador es omnipresente y asesta al lector sus verdades repitiendo ciertas ideas como un leitmotiv", sigue diciendo el artículo.

¿Habrá sido realmente Gadafi el autor de este libro o habrá contratado un ghost writer?

La respuesta de L'Orient está llena de ironía: "Los vuelos literarios, las peroratas apasionadas y los pensamientos incongruentes de que está plagada la obra incitan al lector a atribuirle (a Gadafi) la paternidad sin más discusión. ¿Quién más que él se habría atrevido a escribir este pasaje a la vez provocador y estúpido?: '¿Veremos por ejemplo, derrumbarse el cristianismo cuando la gente se dé cuenta de que fue engañada por quienes le dijeron que Cristo se hizo crucificar por sus pecados... Ya que fue apoyándose en esta creencia que los Estados cristianos masacraron a millones de hombres de todos los pueblos del mundo, ¡porque Cristo los había perdonado por adelantado!"

En otro pasaje de una de sus obras, Gadafi critica la vida urbana: "La ciudad es pesadilla, no alegría. La ciudad es la tumba de los lazos sociales (...) una picadora de carne que aplasta a sus habitantes... ¡Huyan de la ciudad!... El habitante urbano no tiene apellido, ni nombre, ni ascendencia. Su nombre es el número de su departamento; su apellido, su número de teléfono; su genealogía, la calle donde vive".

En otro texto, "La Tierra", el tirano se muestra ecologista: "No maten la tierra, porque entonces se matarán a sí mismos".

El insólito "Suicidio de un cosmonauta" relata el encuentro entre un viajero espacial y un campesino. El primero se suicida "por la desesperación de no encontrar un trabajo para subsistir en la tierra".

Gadafi se pone también filosófico en "La Muerte"; "La muerte, ¿es macho o hembra?".

Hay párrafos que resultan amargamente irónicos a la luz de los acontecimientos presentes: "La opresión ejercida por las multitudes es la más violenta, ya que nadie puede resistir a la fuerza ciega del torrente que se lleva todo. (...) ¡Cuánto me gusta la libertad de las multitudes, su impulso entusiasta tras la ruptura de las cadenas, cuando lanzan gritos de alegría y cantan después de las quejas y de la pena! ¡Pero cuánto les temo! Amo a las multitudes como amo a mi padre, y les temo como le temía a él".