¿Gadafi busca comprar lealtades con dinero?

El régimen libio utiliza cualquier método para tratar de recuperar poblados rebeldes. Mientras sus aviones atacan, emisarios ofrecieron hasta US$200 mil a nuevos reclutas.

Gadafi insiste en aferrarse al poder. Foto: EFE
Gadafi insiste en aferrarse al poder. Foto: EFE

Las fuerzas leales al Gobierno de Trípoli lanzaron un nuevo ataque aéreo este viernes contra una base militar controlada por los insurgentes cerca de Ajdabiya -región petrolera en el este de Libia-, sin que se señalaran víctimas ni daños materiales, según indicaron fuentes de la insurrección.
 
"Estalló una bomba en el exterior de la base militar", aseguró Mohammed Abdalá, quien se encontraba en el último retén de la ciudad en la ruta que conduce a Brega, otro enclave en el que también se producen violentos combates desde el miércoles.
 
La aviación leal al coronel Muammar Gadafi ha vuelto a lanzar misiles en esa zona, campo de batalla clave en la disputa por el control del tráfico de combustibles -principal sostén económico del país-, actualmente en poder de los rebeldes.
 
Según la cadena de TV Al Arabiya, el objetivo del ataque eran las instalaciones petroleras, cuya utilidad incluye el suministro de energía eléctrica para buena parte del país, incluida la provisoria capital del este rebelde, Bengasi y su vecina ciudad de Al Bayda.
 
Desde allí llegan los comunicados del Consejo Nacional Libio, órgano de gobierno provisorio de los revolucionarios, quienes han establecido como único objetivo la dimisión de Gadafi o bien, su exilio.
 
Ahmed Jabreel, un asesor del ex ministro de Justicia, Mustafa Abdel Jalil -desertor del círculo íntimo de Gadafi-, encabeza este Consejo y reiteró su reclamo a la ONU al señalar que se necesitan ataques aéreos para establecer una zona de "no-vuelo", lo cual ayudaría a los rebeldes en su objetivo de tomar el control total del país.
 
En declaraciones a la agencia Reuters, Jabreel advirtió que "si hay alguna negociación será solamente sobre cómo Gadafi va a dejar el país o a renunciar, para que podamos salvar vidas. No hay nada más que negociar". Hablando en nombre del mencionado Abdel Jalil, agregó que no buscan solamente "una solución política", sino que esperan que Gadafi "sea juzgado".
 
Mientras tanto, el dictador busca recuperar territorio por métodos violentos, pero también intenta corromper a las poblaciones cercanas a Trípoli. Diversos medios aseguraron que envió mediadores a Misrata, Nalut y Al Zawiya para ofrecer cuantiosas sumas de dinero a sus habitantes a cambio de su lealtad.
 
Según la oferta publicada por el diario árabe Al Sharq al Awsat, las familias recibirían 20 mil dinares (unos 16.160 dólares), y aquellas que hayan perdido algún integrante serían recompensadas hasta con 250 mil dinares (unos US$ 202 mil), siempre y cuando acepten integrarse a las fuerzas gubernamentales. Al parecer, todos los representantes de los insurgentes rechazaron la oferta.
 
Por su parte, la web opositora Al Manara denunció que "traidores" se desplazaron en automóviles por las calles de Misrata exhortando a los jóvenes a unirse a la "guerra santa islámica contra Gadafi". Aquellos jóvenes que respondían al llamamiento habrían sido secuestrados inmediatamente por estos secuaces del régimen.

Fuerte: Infobae.com