Manifestantes chocaron con la policía antimotines frente al parlamento el miércoles, durante una concentración convocada en medio de una huelga general. La policía lanzó gases lacrimógenos a decenas de jóvenes que arrojaban piedras y bombas incendiarias.
Los principales sindicatos griegos han convocado para hoy una huelga general de 24 horas que amenaza con paralizar el país, en una nueva muestra del pulso entre sindicatos y gobierno por la dura política de ahorro para reducir la enorme deuda del país.
En la primera huelga general de este año (en 2010 se sucedieron diez), y tras diez meses de aplicación de estrictos ajustes económicos, los sindicatos han llamado a los ciudadanos a protestar contra los recortes con las que el Ejecutivo quiere reducir el déficit en 30.000 millones de euros en los próximos tres años.
Más de 30.000 personas asistieron al acto, mientras la huelga paralizó el transporte público y provocó la cancelación de un centenar de vuelos en el aeropuerto internacional de Atenas. Los sindicatos han escalado las medidas de fuerza contra el plan de austeridad del gobierno.
Los manifestantes que coreaban "No obedezcan a los ricos —Resistan!", marcharon hacia el parlamento mientras que el sector céntrico estaba colmado de policías. Una banda musical, tractores y ciclistas participaron en las dos marchas más concurridas, patrocinadas por los comunistas.
En las protestas participan médicos de hospitales estatales, conductores de ambulancias, farmacéuticos, abogados y cobradores de impuestos que se unieron a los maestros de escuela, periodistas y miles de pequeños empresarios en un giro de las protestas que ha ampliado su base a grupos de clase media. El principal distrito comercial de Atenas estaba casi vacío, debido a que muchos de los negociantes cerraron sus puertas.
Fuente Terra.
Otro plan de ajuste en Grecia genera incidentes en las calles
Los ajustes que están llevando a cabo las autoridades griegas están siendo muy duras para los ciudadanos de ese país, golpeado por la fuerte crisis internacional. Ahora la intención es bajar el déficit, que llega a unos 30.000 millones de euros, en un plazo no mayor a los tres años. Otra vez la gente salió a las calles a cuestionar las medidas.