Dos manifestantes murieron hoy en Bahrein a consecuencia de la represión policial a las protestas callejeras contra el gobierno de ese reino de la península arábiga.
Uno de los manifestantes muertos, Ali Mcheimeh, fue herido ayer cuando las fuerzas de seguridad dispersaron una manifestación anti-gubernamental en la localidad chiita de Diya, al este de la capital Manama, informó el Ministerio del Interior bahreiní, según la agencia de noticias italiana ANSA.
Otro manifestante murió hoy cuando las fuerzas de seguridad dispersaron una marcha de chiitas frente a un hospital céntrico de Manama, informó un diputado de la oposición.
El Ministerio del Interior confirmó en un comunicado que el joven murió "a raíz de las heridas sufridas" y que será abierta una investigación para determinar si las fuerzas de seguridad "recurrieron al uso injustificado de las armas".
La policía de Bahrein dispersó ayer varias manifestaciones anti-gubernamentales en localidades chiitas en torno a la capital, organizadas vía Internet en reclamo de una apertura democrática y en apoyo a las revueltas populares en Túnez y en Egipto.
Bahrein, un reino compuesto por 33 islas y un pequeño sector continental de la península arábiga sobre las costas del Golfo, tiene una población mayoritariamente de extracción chiita, pero la dinastía reinante es de origen sunnita.
El país basa su economía en la extracción de petróleo y las transacciones bancarias, aunque posee grandes reservas de gas natural, destilerías de petróleo y producción de cemento y aluminio.
El PBI per cápita de Bahrein ronda los 30.000 dólares anuales, con una población de 700.000 habitantes, alfabetizados en un 90% y con una esperanza de vida de casi 75 años, una de las más altas del mundo islámico.