Mariano Rajoy: "Lo que viene para España es difícil"

El líder conservador, que será investido presidente el 21 de diciembre, aseguró sin embargo, que pese a la dificultad de la labor, "España va a salir adelante".

Mariano Rajoy.
Mariano Rajoy.

España deberá tomar decisiones difíciles para salir de la crisis, advirtió el próximo presidente del gobierno español, el conservador Mariano Rajoy, asegurando sin embargo que el país "va a salir adelante", el sábado en su primera aparición desde que ganó las elecciones.

"Lo que viene para España es difícil", afirmó Rajoy, líder del Partido Popular (PP, derecha), que ganó por amplía mayoría las legislativas del 20 de noviembre, en sus primeras declaraciones a la prensa.

"Las cosas están complicadas, va a haber que gobernar y va a haber que tomar decisiones", afirmó, rompiendo el silencio úblico que había mantenido desde su victoria electoral con ocasión de una visita a su familia y a los miembros de su partido en su Galicia (noroeste) natal.

El líder conservador, que será investido presidente el 21 de diciembre, aseguró sin embargo, que pese a la dificultad de la labor, "España va a salir adelante".

Superar la crisis económica en que está sumido el país "no es una tarea solo de un gobierno" sino "una tarea de todos los españoles", afirmó el próximo jefe del ejecutivo, que llamó a "hacer otra política económica" y a "controlar el gasto".

Con un porcentaje de desempleo récord de 21,52%, que afecta a casi cinco millones de personas, un apático crecimiento (+0,80% previsto en 2011) y el riesgo de una nueva recesión, España se ve presionada para adoptar nuevas medidas de austeridad.

España ya puso en marcha un riguroso programa de reducción de los déficits públicos, que tras el 9,3% del PIB alcanzado en 2010, fija un objetivo de 6% del PIB para finales de 2011 y una reducción progresiva que lleve el déficit a 4,4% en 2012 y 3% en 2013.

La número dos del PP, María Dolores de Cospedal, dio el viernes una idea de cuáles pueden ser las medidas de rigor que contempla el próximo gobierno, al anunciar nuevos recortes en la región de Castilla-La Mancha, que ella preside.

Tras un primer plan de rigor para ahorrar 1.800 millones de euros, con una reducción del 20% del presupuesto regional, Cospedal anunció la reducción del 3% del salario de los funcionarios y la privatización parcial de la gestión de los hospitales, entre otras medidas.