El presidente ruso, Dmitri Medvedev, prometió hoy una reforma conjunta del sistema político y electoral, aunque advirtió que las autoridades no tolerarán "injerencias del exterior" ni "provocadores y extremistas", porque el país "necesita democracia y no caos".
Medvedev hizo el discurso a la nación más breve de su presidencia, en un clima de reclamo opositor de volver a realizar las elecciones legislativas del 4 de diciembre pasado.
Para gran parte de la prensa y los analistas, se trata de una respuesta tardía a las manifestaciones contra el premier Vladimir Putin, en un intento de frenarlas.
El sábado próximo, en la calle Sakharov, según un sondeo publicado por el diario Vedomosti, podrían manifestar entre 100 mil y 200 mil manifestantes, el doble o el cuádruple de los presentes el 10 de diciembre en la plaza Balotnaia, la mayor protesta rusa desde 1993.
Esta vez, además, es posible que participen figuras de peso como Mijail Gorbachov, el oligarca Mijail Projorov (candidato al Kremlin), jefes del partidos de oposición y el abogado Alexiei Navalni, el bloguer popular crítico de Putin, potencial líder del nuevo frente de protesta de la clase media.
La oposición expresó escepticismo frente a las propuestas de Medvedev, que ignora el pedido de nuevas elecciones y son percibidas como promesas vacías de un presidente que es un "pato cojo", tras haber renunciado al Kremlin en favor de su mentor, Putin.
Fuente: Ansa Latina.
Medvedev promete reformas política y electoral
El presidente ruso, Dmitri Medvedev, hizo el discurso a la nación más breve de su presidencia, en un clima de reclamo opositor de volver a realizar las elecciones legislativas del 4 de diciembre pasado. Para la prensa rusa, se trata de una respuesta tardía a las manifestaciones contra el premier Vladimir Putin, en un intento de frenarlas.