Fukushima, otra vez con alto riesgo de explotar

Los técnicos de la central nuclear japonesa inyectan nitrógeno en los tres reactores para prevenir estallidos de hidrógeno, sustancia que está llegando a su límite de densidad. Critican la lentitud de reacción tras el tsunami.

La planta nuclear otra vez en la mira.
La planta nuclear otra vez en la mira.

Según las mediciones que se hicieron en el reactor dos de la planta nuclear, se había acumulado hidrógeno con una densidad de hasta el 2,9 por ciento. Los expertos calculan que, de elevarse la densidad hasta el 4 por ciento, existiría el riesgo de una explosión, por lo que los técnicos se apresuraron a introducir nitrógeno en los tres reactores para rebajar la concentración.

Mantener el hidrógeno en niveles bajos es una condición necesaria para llevar los reactores a parada fría, con una temperatura estable por debajo de 100 grados centígrados. Éste es el objetivo del Gobierno y de la eléctrica que opera la planta, TEPCO, para finales de año.

Por otra parte, un informe de la operadora revela que en las horas inmediatamente posteriores al desastre hubo fallas de comunicación que podrían haber ralentizado la respuesta a la emergencia.

El documento afirma que el jefe de la planta, Masao Yoshida, no fue informado de que el sistema de refrigeración de emergencia en el reactor 1 había sido detenido de forma manual, mientras una falla en una válvula impidió detectar que el líquido que cubría las barras de combustible había bajado hasta dejarlas expuestas.

TEPCO calcula que el daño a las barras se produjo unas cuatro horas después del tsunami, lo que facilitó la entrada de elevadas cantidades de hidrógeno que, al día siguiente, habrían causado la primera de las explosiones en la central, según la cadena NHK.

El pasado miércoles, TEPCO indicó que la fusión del núcleo en esa misma unidad podría haber erosionado hasta 65 centímetros la base de cemento de la vasija del reactor, aunque la contención de acero que la recubre es probable que esté intacta. Si la erosión se hubiera expandido otros 37 centímetros, la vasija de acero habría sufrido daños, según la compañía.

Los reactores 2 y 3 de Fukushima también sufrieron fusión de sus núcleos, aunque en su caso es "poco probable", según TEPCO, que la base de cemento de las vasijas resultara con daños importantes.

Fuente: Infobae.com