Sarkozy: "Está naciendo otra Europa"

En una entrevista para Le Monde, el francés dio su interpretación de este acuerdo y su visión del futuro de Europa. "En los próximos 15 días pondremos a punto el contenido jurídico de nuestro acuerdo".

Nicolás Sarkozy. Foto: EFE
Nicolás Sarkozy. Foto: EFE

Ante la tormenta en la que está envuelta la Eurozona, los 17 Estados que la componen decidieron, el viernes 9 de diciembre, en Bruselas, redactar un tratado intergubernamental, del que Reino Unido está excluido. En una entrevista para Le Monde, Nicolas Sarkozy da su interpretación de este acuerdo y su visión del futuro de Europa.

¿El acuerdo de Bruselas responde a la importancia de la crisis europea?

 Responde, en primer lugar, con la creación de un auténtico sistema de gobierno económico. Si las economías de la zona no convergen, no pueden conservar de forma duradera la misma moneda. El hecho de que la responsabilidad de la gobernanza corresponda a partir de ahora a los jefes de Estado y de Gobierno señala un avance democrático innegable con respecto a la situación anterior, en la que todo se organizaba en torno al Banco Central Europeo (BCE), a la Comisión y al Pacto de Estabilidad.

Añado que, para la Comisión, las cosas estarán más claras a partir de ahora. Se encarga del cumplimiento de los tratados y de la aplicación de las sanciones. Ahora bien, aquel que sanciona no puede ser aquel que administra, ya que corre el riesgo de sancionarse a sí mismo. Desde este punto de vista, es irremplazable. ¿Quién podría hacerlo en su lugar? (...) La cuestión que se plantea es la de la competitividad de nuestro continente y las condiciones de un crecimiento que debe ser, necesariamente, más sostenido. Por tanto, debemos hablar con nuestros socios de la Eurozona delos temas cruciales de la industria, de la política comercial, del mercado de trabajo, de la investigación...

¿Es una transferencia de soberanía?

 No, porque no delegaremos en otros nuestra soberanía económica. Se tratará de un ejercicio compartido de la soberanía por parte de unos Gobiernos democráticamente elegidos. Reforzamos nuestra soberanía y nuestra independencia ejerciéndola con nuestros amigos, nuestros aliados y nuestros socios.

Añado que no se transferirá ni un solo ámbito nuevo de competencias a alguna autoridad supranacional.

El segundo elemento es el reforzamiento de la solidaridad europea con la creación de un verdadero fondo monetario europeo, el Mecanismo Europeo de Solidaridad (MES). Es un fondo destinado a acudir en ayuda de los países miembros de la Eurozona que no tuviesen acceso suficiente al mercado para financiar sus deudas. Este fondo se creará ya enjulio de 2012 y no en julio de 2013. Adoptará sus decisiones no por unanimidad,sino por mayoría cualificada del 85%. Eso evitará que una pequeña minoría pueda bloquear a los demás si deseasen seguir adelante.

Este fondo tendrá un capital de 80.000 millones de euros, lo que representa unos posibles préstamos de 500.000 millones de euros. En el mes de marzo, analizaremos si estos medios son suficientes. Y nos hemos comprometido, de aquí a diez días, a negociar con nuestros socios no europeos un reforzamiento de los recursos del Fondo Monetario Internacional, lo que aumentará aún más nuestra fuerza de choque en caso de crisis. La Eurozona está dispuesta a aportar hasta 200.000 millones de euros adicionales. Nunca hemos sido tan ambiciosos en términos de solidaridad.

Finalmente, el BCE será el agente operativo del fondo europeo, cuya credibilidad y eficacia se verán aumentadas de esta manera. No podrá existir desconfianza entre estas dos instituciones clave para nuestra estabilidad financiera.

 ¿Cuál va a ser la siguiente fase?

 En los próximos 15 días pondremos a punto el contenido jurídico de nuestro acuerdo. El objetivo es tener un tratado para el mes de marzo.

Hay que tener claro que estamos asistiendo al nacimiento de una Europa distinta: la de la Eurozona, donde los lemas serán la convergencia de las economías, las normas presupuestarias y la fiscalidad; una Europa en la que vamos a trabajar codo con codo para llevar a cabo reformas que permitan que todos nuestros países sean más competitivos, pero sin renunciar a nuestro modelo social. Ese es el precio que hay que pagar por la estabilidad de nuestro continente.

¿Qué les responde usted a aquellos que afirman que las decisiones para frenar la crisis del euro las impone Angela Merkel?

 A los que se quejan y me reprochan la existencia de un eje franco-alemán les pregunto qué estrategia alternativa proponen ellos.¿Quedarnos solos? ¿Quién puede pensar que Francia habría sabido defender mejor sus ideas sola? A menos que me propongan una alianza distinta… Pero, ¿cuál? Es verdad que la cumbre de Bruselas ha sido fruto de un compromiso franco-alemán y que desde que comenzó esta crisis, ambos países nos hemos acercado.

¿Quién habría pensado hace dos años que nuestros socios iban a adscribirse a la idea de un gobierno económico organizado en torno a los jefes de Estado y de Gobierno o que iban a suscribirla creación de un fondo monetario europeo en la figura del MEDE? ¡Pues todas esas ideas han venido de Francia! La canciller, que es una persona por la que siento mucho aprecio, ha actuado con pragmatismo e inteligencia.

En cuanto al término “capitulación”,que he oído en boca de ciertas personas, y a todo este lenguaje de guerra que está cargado del nacionalismo de antaño, permítanme decirle lo que opino: me considero francés hasta la médula, pero mi amor por Francia nunca me ha llevado a acusar a nuestros vecinos, a nuestros aliados, nuestros amigos. Y aquellos que intenten avivar la germanofobia se están desacreditando.

Fuente El País.