En medio de masivas protestas contra el ajuste en Roma y otras ciudades de Italia, el primer ministro, Mario Monti, presentó el programa de su gobierno de tecnócratas, prometiendo impulsar el crecimiento pero también una distribución justa de los "sacrificios" para superar la crisis.
En su discurso de 45 minutos ante la Cámara alta y horas antes de obtener su aprobación, Monti anunció que impulsará una reforma jubilatoria, una revisión de los aportes fiscales inmobiliarios y que tomará medidas para aumentar la inserción profesional de las mujeres y la capacitación profesional de los jóvenes.
Monti presentó este miércoles un gabinete desprovisto de políticos e integrado sólo por banqueros, empresarios y académicos como él, un Ejecutivo que tendrá a su cargo la aplicación de un ajuste para ahuyentar temores de un default de Italia -la tercera economía de la Eurozona- que amenace la existencia de la moneda común.
"El final del euro causaría la desintegración del mercado común. Y el futuro del euro también depende de los que Italia haga en las próximas semanas. También, pero no solamente", dijo a los senadores el ex comisario de Competencia de la Unión Europea (UE).
En su discurso, el economista de 68 años, que también será ministro de Finanzas, reveló planes para combatir la evasión fiscal y rebajas impositivas a empresas para que puedan contratar a más empleados y ayuden a disminuir el desempleo y estimular el consumo.
Monti advirtió a los italianos que deberán prepararse para nuevos "sacrificios", incluyendo una probable reinstauración de un impuesto a la propiedad para las residencias principales.
"Debemos convencer a los mercados de que empezamos a andar por la senda de una duradera reducción en la relación entre deuda pública y PBI. Y para alcanzar este objetivo tenemos tres prioridades: rigor presupuestario, crecimiento y equidad", señaló.
El premier dijo que trabajará intensamente para reducir rápido la deuda pública italiana, que asciende a 1,9 billones de euros y constituye el 120% de su PBI.
"Pero no seremos creíbles si no empezamos a crecer", dijo Monti, cuyo país está económicamente estancado desde hace 15 años.
Su gobierno estará encargado de recuperar la confianza en las finanzas de Italia y evitar un efecto contagio que empeoraría la crisis de duda que afecta a otros países de la Eurozona.
La crisis financiera del país terminó por forzar la renuncia del magnate de los medios Silvio Berlusconi, quien dimitió el sábado tras un gobierno de tres años y medio que incurrió en repetidas demoras y marchas atrás con la aplicación de reformas que pedían los socios europeos y reclamaban los mercados.
Pero la designación de Monti al frente de un gobierno sin funcionarios electos por el pueblo y las perspectivas de ajuste resultaron este jueves en serios disturbios en unas 60 ciudades del país.
De norte a sur, miles de estudiantes marcharon en protesta contra temidos recortes presupuestarios para la Educación por parte del "gobierno de banqueros" de Monti, mientras que una huelga de transporte dejó a los italianos sin colectivos ni trenes.
En Milán, los estudiantes chocaron dos veces con la policía al protestar frente a la Universidad Bocconi, que educa a la élite empresarial de Italia y que está presidida por Monti.
Otros se manifestaron frente a la Asociación de Bancos Italianos (ABI) y la Universidad Católica de Milán, informó la agencia de noticias italiana ANSA.
"Salven las escuelas, no los bancos, dinero a la instrucción pública" y "Gobierno de banqueros" eran las leyendas de algunas de las pancartas que portaban los manifestantes.
Durante los choques en Milán, un operador de un portal de noticias local resultó herido en un ojo, informó ANSA.
En Palermo, Sicilia, algunos estudiantes arrojaron huevos y petardos contra edificios de bancos, mientras que otros tiraron piedras a la policía, que respondió con gases.
Un manifestante sufrió una herida en la cabeza en Palermo cuando la policía cargó sobre un grupo que intentó ocupar un banco.
En Roma, cientos de estudiantes se congregaron frente a la universidad de Sapienza, mientras que otros se reunieron cerca de las principales estaciones de trenes y desde allí marcharon hacia el Senado, donde los legisladores votaban la aprobación al gobierno de Monti, que mañana completarán los diputados.
La tensión también fue alta en Turín, en el noroeste del país, donde los manifestantes intentaron forzar un cordón policial para dirigirse a la sede del banco de Italia.
Rechazados por los agentes, arrojaron botellas y huevos contra ellos, reportándose heridos de ambas partes.
La semana pasada, el Parlamento aprobó un plan de ajuste que incluye una reforma previsional, un recorte del gasto público y una apertura de la economía.
Pero Monti insinuó este jueves que se necesitarán medidas aún más duras para superar la crisis financiera y volver a crecer.
El premier dijo que la falta de un impuesto a las residencias principales "es una peculiaridad, por no decir una anomalía", del ordenamiento fiscal italiano en relación con el de Europa.
Monti prometió también combatir la extendida evasión fiscal en Italia y subrayó varias veces que una de sus metas será lograr una mayor equidad social.
El primer ministro recibió el respaldo de los mayores partidos, entre ellos el de Berlusconi, de representantes empresariales y sindicales, luego de haber dejado en claro que pretende agotar el mandato del ex premier para poder implementar su programa, es decir gobernar hasta marzo de 2013.
Pese a ello, una de las principales incógnitas es el tiempo que aguantará el gobierno de Monti en caso de que sus recetas de ajuste resulten demasiado indigeribles para los votantes de los partidos que por ahora respaldan su gobierno de tecnócratas.
Monti presentó su programa de gobierno en medio de masivas protestas
Mientras Monti hablaba ante el Senado, miles de manifestantes contra el ajuste se enfrentaron con policías en la norteña ciudad de Milán, en un indicador temprano de la profunda resistencia popular que el economista asumido este miércoles como premier enfrentará para aplicar sus planes de reformas económicas estructurales.