El propietario de un establecimiento de Sudáfrica murió después de ser atacado por uno de los animales que viven en el refugio: en este caso, un hipopótamo.
La tragedia se suscitó en la ribera del río Vaal, donde el animal domesticado enfureció y arremetió contra su dueño. Posteriormente, lo arrastró hasta el fondo del río, causándole la muerte.
La víctima tenía 52 años y el año pasado experimentó algo similar. En aquella ocasión, el hombre salvó milagrosamente su vida después de subirse a un árbol.
Por otra parte, la semana pasada falleció un empleado de otro complejo turístico después de ser aplastado por un elefante cuando le tomaba fotografías.
Fuente: Diario Panorama.