Según relató la víctima, de nombre Karla Flores, ella se encontraba vendiendo mariscos en la ciudad de Culiacán cuando, de repente, sintió un fuerte golpe en la cabeza y se desmayó.
Finalmente, se despertó en la sala de urgencias, con el artefecto colocado dentro de su boca.
Un cuerpo de cirujanos decidió operarla para extrerle la granada, a pesar de que expertos militares aseguraron que cualquier movimiento podría activar la bomba y matar a todo aquél que se encontrara a 10 metros a la redonda.
No bstante, tras una larga y tensa intervención, lograron salvar la vida a la mujer.
Ahora, la paciente deberá someterse a varias operaciones, pero menos arriesgadas, para recomponer su cara.
Fuente: Crónica