La cárcel asuncena de Tacumbú, la mayor de Paraguay y una de las más hacinadas de Latinoamérica, tiene los días contados a partir del anuncio de su cierre para mudar a su población de más de 3.000 reos a otra más apartada de las áreas urbanas.
Tacumbú, denunciada frecuentemente por organismos de defensa de derechos humanos por abusos y sus condiciones infrahumanas, pasará a ser parte de historia siniestra de este país cuando se concrete la ampliación de la cárcel de Emboscada, a 65 kilómetros al norte de Asunción.
"Vamos a profundizar nuestro proyecto de reforma penitenciaria en el 2011, iniciando las obras que van a dar por finalizadas las operaciones del tristemente célebre penal de Tacumbú", anunció el lunes el ministro paraguayo de Justicia, Humberto Blasco.
Blasco se expresó en esos términos a la salida de una audiencia con el jefe de Estado, Fernando Lugo, en la que, según el ministro, fue decidida la clausura definitiva del obsoleto centro penitenciario.
Blasco indicó que también serán licitadas las obras para ampliar la penitenciaría de Ciudad del Este, a 330 kilómetros de Asunción, en la frontera con Brasil, que alberga a más de 700 internos, aunque fue construida inicialmente para sólo 250.
Tacumbú fue abierto en 1956 -dos años después de la llegada al poder del dictador Alfredo Stroessner (1954-89)-, para no más de 800 reos y las reformas posteriores aumentaron su capacidad para 1.500, menos de la mitad de los 3.085 con que contaba hoy, recordó a Efe su director, Artemio Vera.
"Actualmente estamos de feria judicial cuando sale muy poca gente (en libertad), es decir vamos a tener más entradas que salidas", explicó Vera al comentar que tiene una lista de 25 reclusos con buen comportamiento y más de la mitad del castigo purgados para ser favorecidos esta semana por el indulto presidencial de cada año.
El funcionario precisó que Tacumbú, situada en el populoso barrio ribereño del mismo nombre, "tiene el 50 por ciento de toda la población penitenciaria del país, con 963 condenados con sentencia en firme, mientras que los demás, más de 2.000, son procesados".
Añadió que ese hecho puede deberse en cierto modo a la mora judicial, aunque advirtió que la Defensoría Pública se encuentra rebasada en su capacidad operativa "porque son menos los que tienen posibilidades de contratar a un abogado privado".
"Muchos internos están al filo de que sus causas prescriban, otros podrían haber ya accedido a medidas no tan gravosas como la prisión como el arresto domiciliario", refirió el director del penal que cuenta con 14 pabellones y sectores agregados con el tiempo "por falta de espacio".
Incluso, algunos de los reclusos suelen recurrir a huelgas de hambre, además de coserse la boca para reclamar mayor celeridad de sus casos.
Vera, que lleva más de dos décadas en el sistema penitenciario y que fue nombrado hace tres meses en un cargo que ya lo ejerció entre 2004 y 2005, considera que aún llevará tiempo la ampliación de la cárcel de Emboscada, con 135 reos y que durante la dictadura fue destino de presos políticos.
El funcionario retomó el cargo tras el escándalo que estalló en setiembre pasado en Tacumbú tras descubrirse una red de pornografía infantil en su interior y que motivó la destitución y el posterior enjuiciamiento de su antecesor, Julio Acevedo.
La red fue desbaratada tras la denuncia de los familiares de dos adolescentes que denunciaron haber sido coaccionadas para ingresar al menos dos veces al penal, donde fueron violadas y filmadas por tres reclusos que también están procesados.
Si bien no ha sido escenario de hechos tan trágicos como los registrados en cárceles de otros países de la región, entre ellos el sangriento motín de diciembre pasado en la cárcel chilena de San Miguel, que costó la vida de 81 presos, Tacumbú también tiene su historia de violencia y de fugas.
Paraguay: la mayor de las cárceles debe mudar a sus presos
Son 3 mil reos que deben ser trasladados a una zona mucho más urbana. Tacumbú es la cárcel más grande de Paraguay y una de las más habitadas de toda latinoamérica. Tiene su historia de violencia y de fugas.