Hungría se niega a modificar su controvertida ley de medios

La nueva ley húngara prevé multas que pueden ir hasta 730.000 euros para las cadenas de radio y televisión que "afecte al interés público, el orden público y la moral". Obligar también a los periodistas a revelar sus fuentes sobre asuntos de seguridad nacional.

Los medios protestaron en sus portadas. Foto: web
Los medios protestaron en sus portadas. Foto: web

Hungría hacía el martes oídos sordos a las críticas internacionales sobre su polémica ley de medios y sobre los impuestos excepcionales aplicados a grandes compañías extranjeras, a dos días de la inauguración de su presidencia semestral de la Unión Europea, el 6 de enero.

"No hay que modificar una ley húngara sólo porque está sujeta a críticas extranjeras", declaró el martes por la mañana el secretario de Estado responsable para la comunicación, Zoltan Kovacs, a la radio nacional MR.

En posición de fuerza por el hecho de que su partido Fidesz tiene una mayoría de dos tercios en el parlamento, Viktor Orban reaccionó de esta forma a las críticas tanto nacionales como internacionales sobre la ley que reforma al sector de la prensa.

Poco después, la secretaria de Estado para las Relaciones Europeas, Enikö Györi, matizó sin embargo esta posición: la ley sobre la prensa estará en la agenda de la primera reunión entre el gobierno húngaro y la Comisión europea, el 7 de enero, en Budapest.

Puesta en vigor el 1 de enero, la nueva ley húngara prevé multas que pueden ir hasta 730.000 euros para las cadenas de radio y/o televisión en caso "de que se afecte al interés público, el orden público y la moral", así como por "informaciones parciales",  sin que esos conceptos sean definidos claramente.

Facilita también a la nueva autoridad en materia de medios obligar a los periodistas a revelar sus fuentes sobre asuntos de seguridad nacional.

Bruselas no dudará en sancionar a Hungría en su semestre de presidencia de la UE si su controvertida ley es contraria al derecho europeo, advirtió el martes uno de sus portavoces.

"Si hay infracción al derecho comunitario, la Comisión abrirá un procedimiento y el hecho de que Hungría presida la Unión Europea no tiene ninguna incidencia", afirmó Olivier Bailly.

Bruselas había expresado "sus dudas" sobre este texto, en especial sobre la independencia del Consejo de los medios de comunicación, y pidió "clarificaciones" para verificar su compatibilidad con el derecho europeo.

"Nos preparamos para un diálogo normal, honesto y claro", indicó Enikö Györi a la prensa, subrayando que su gobierno entregará a los dirigentes de la UE la traducción oficial y completa de la cuestionada ley.

"Es molesto que todos comiencen a criticar este asunto sin haber leído la ley", agregó, y pidió "leerla antes y hacer preguntas al respecto después".

El martes por la mañana, Francia también exigió una modificación del texto, como otros gobiernos de la UE, en especial Alemania.

Esta ley "es incompatible con la aplicación de una cierta idea de la libertad de prensa convalidada por todos los tratados europeos", declaró el portavoz del gobierno francés, François Baroin, a la radio France Inter.

La UE espera también explicaciones sobre otro texto controvertido y promulgado en octubre que creó una nueva tasa para obligar a determinadas empresas a contribuir a reducir el déficit público.

Este impuesto afecta a empresas de los sectores agro-alimentario, energético, de telecomunicaciones y gran distribución, en su mayoría filiales de grupos extranjeros, que lo aceptaron y deploran la falta de consultas previas por parte del gobierno.

Los impuestos fueron prolongados hasta 2012 o 2013, mientras que el país ya salió de la recesión en 2010.

Hungría desmiente firmemente el carácter "xenófobo o discriminatorio" de esas tasas.