La evacuación fue organizada por la Cancillería argentina y se suma a los 113 personas que fueron trasladados desde Punta Arenas a la Argentina en dos aviones de la Fuerza Aérea, informó un comunicado.
Cancillería destacó que todavía hay argentinos en las rutas chilenas sin poder cruzar el Estrecho de Magallanes, por lo que expresó su preocupación al Ministerio de Relaciones Exteriores Chile y le pidió que disponga los medios necesarios para restablecer el acceso y salida de la isla.
Por su parte, Vialidad Nacional, recomendó a los que viajen a la zona informarse con anterioridad sobre la situación en el cruce por el Estrecho de Magallanes.
Por la tarde de ayer, dos nuevos bloqueos en territorio chileno complicaron la situación de centenares de personas que buscan salir y entrar a Tierra del Fuego.
El vicecanciller argentino Alberto D´Alotto informó a la gobernadora de Tierra del Fuego, Fabiana Ríos, que la situación en esa provincia es de preocupación “porque está en juego el abastecimiento y el tránsito de personas, por lo que se trabaja entre ambas cancillerías” para buscar una salida.
Ríos reiteró que “el gobierno provincial está colaborando en todo lo que su competencia admite y permite, poniéndose a disposición de todas las áreas de Nación e incluso de autoridades chilenas para resolver” el conflicto.
La situación se agravó ayer con la interrupción del tránsito en la ruta 257 a la altura del paso internacional de San Sebastián y cerca del cerro Sombrero, por lo que se formaron filas de automóviles y camiones de siete kilómetros sobre territorio argentino y dos kilómetros en Chile, informaron fuentes de la gobernación fueguina.
La secretaria de gobierno Eleonora Demaio dijo que según los reportes que le llegan de Gendarmería “la aduana chilena cerró en forma temporaria ya que no da abasto por la gran cantidad de gente que se acumuló para realizar todo tipo de trámites”. En tanto, cuatro aviones de la Fuerza Aérea trasladaron el domingo a las ciudades de Río Gallegos, Ushuaia y Rio Grande a 226 argentinos que se encontraban varados en la ciudad chilena de Punta Arenas y que no podían retornar de ninguna manera al país.
La Cancillería argentina dispuso que se preste “inmediata asistencia a los ciudadanos argentinos varados en distintas rutas chilenas tanto sanitaria como de alojamiento” hasta que se solucione el problema. El conflicto comenzó el miércoles pasado cuando una asamblea de vecinos de la localidad chilena de Punta Arenas decidió bloquear el tránsito hacia las barcazas que cruzan el estrecho de Magallanes, que constituyen la única salida por tierra desde y hacia Tierra del Fuego.
La protesta se originó en la suba del 17% del precio del gas impuesto por el gobierno de ese país, aunque luego el conflicto se agravó cuando dos mujeres murieron en el piquete atropelladas por un automovilista. Los manifestantes habían resuelto flexibilizar y dejar libre el paso en forma intermitente, pero el fracaso de las negociaciones con el gobierno chileno volvió a agravar la situación.
El problema tomó a los fueguinos en plena época vacacional donde se produce un intenso tránsito por el Estrecho de Magallanes desde y hacia la isla. Pese las recomendaciones del gobierno de Tierra del Fuego de no acercarse a la zona de conflicto, “unas 1.400 personas salieron el domingo pasado hacia esa zona y ahora se niegan a regresar a Ushuaia y a Río Grande”, explicó Demaio.
Fuente: El Zonda