Testimonios de los supervivientes en Río de Janeiro

Las imágenes del desastre traen a la memoria los efectos del "Katrina". Hay zonas incomunicadas, con los helicópteros como única vía de acceso. "Ahora tenemos que empezar de cero", se lamentan los supervivientes y aseguran "los amigos aún están perdidos en medio del fango".

Entierro de un niño de nueve años fallecido en Teresópolis.
Entierro de un niño de nueve años fallecido en Teresópolis.

"Aún tengo amigos perdidos en medio del fango. Todo se ha ido, se ha acabado. Ahora estamos en manos de Dios". Tanta resignación brota de la boca de Carlos Eurico, vecino de Campo Grande, uno de los barrios de Teresópolis más golpeados por la mayor catástrofe natural de la historia de Brasil. Desde la madrugada del miércoles, al menos 508 personas han muerto y cerca de 14.000 han perdido sus casas o se han visto obligadas a abandonarlas en esa y otras ciudades de la sierra de Río de Janeiro, escenario de una tragedia que supervivientes como Carlos ayudan a comprender con sus relatos a los periodistas.

Juaci da Ponte Rabelo, jubilado de 65 años, también vive en Campo Grande y se cuenta entre quienes tuvieron el dudoso privilegio de ver de cerca el diluvio. "Nos quedamos en el tejado esperando a que terminara la lluvia", recuerda. "Pasaba de todo: coches, bichos, cuerpos... Rezamos para que el tejado no se cayera, porque si no, todos íbamos a morir".

En la Cascata do Imbuí, otro barrio de Teresópolis castigado por las intensas precipitaciones, se repitieron situaciones casi idénticas a las de Campo Grande. Así lo explica el mecánico Paulo Henrique, de 47 años, quien llegó a quedarse aislado junto a su esposa: "Vinieron dos trombas de agua y la casa se inundó entera. Mi mujer se echó a flotar sobre un colchón hinchable y yo a su lado, esperando a que el agua bajara".

Aislados por el barro

Son imágenes que traen a la memoria los devastadores efectos del 'Katrina', el huracán que a finales de agosto de 2005 mantuvo en vilo a los estadounidenses y se llevó por delante más de 1.800 vidas. También en las montañas de Río hay zonas a las que los equipos de rescate sólo pueden llegar en helicóptero, obstruidas por escombros, troncos y un mar de barro que ha sepultado a su paso centenares de viviendas, vehículos, carreteras y postes eléctricos.

"Cuando las inundaciones llegaron, estaba con mi hijo, mi hija y mi madre, que no camina. Fuimos a parar casi al techo. Nos quedamos atrapados dentro de la casa toda la madrugada, flotando sobre la cama", narra en televisión otra vecina de Teresópolis. "Fue Dios quien nos protegió. Ahora vamos a empezar de cero".

En ese mismo municipio pasaba las vacaciones con su familia George Israel, integrante del grupo de pop-rock Kid Abelha. Al conocer que sus hijos de 11 y 15 años se habían quedado incomunicados junto a su cuñada y otros cuatro niños, el compositor carioca no se lo pensó un instante y alquiló un helicóptero para rescatarlos con vida en la mañana del jueves.

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