Cuando falta poco más de un mes para la fecha tentativa de rescate de los 33 mineros chilenos atrapados bajo tierra, previsto para principios de noviembre, los trabajadores comenzaron a realizar un programa "más arduo" de ejercicios físicos, con el fin de fortalecer sus cuerpos y evitar algún tipo de lesión durante el ascenso a la superficie.
Así lo informó el especialista en medicina deportiva Jean Romagnoli, que dirige desde la superficie a los mineros y que, según dijo, bajaron en promedio unos seis kilos desde que comenzaron a recibir alimentación controlada y caliente y por los ejercicios suaves que realizan desde mediados de mes.
"Ahora hacen cuatro series de repeticiones de alta intensidad de cuatro minutos de duración, conocido como el entrenamiento interválico, que está destinado a estimular mayor adaptación a los niveles de lactato que se pueden producir por la actividad muscular durante el ascenso", declaró el experto.
A través de videoconferencias, Romagnoli les explica a los mineros cómo deben realizar estos nuevos ejercicios, que hacen por turnos, luego de trabajar en la remoción de los escombros que dejan las perforadoras.
Paralelamente, y a pedido de los propios obreros atrapados desde el 5 de agosto en la mina San José, un equipo de seis psicólogos comenzó a impartirles un taller de una hora al día sobre cómo tratar con la prensa una vez que salgan de allí.
"Son talleres de conversación, ensayo, práctica, y también habrá entrevistas simuladas", detalló Alberto Iturra, jefe del equipo de psicólogos, según el cual "ninguno de los mineros expresó que no desee enfrentar a la prensa" tras su liberación.
Leer más en La Nación