Hasta ahora han mantenido un bajo perfil y pocos saben de las horas de trabajo que estas mujeres dedican a cocinar las sabrosas preparaciones que a diario satisfacen los paladares de los que están en el campamento "Esperanza", a la espera de novedades por los 33 mineros atrapados en la mina San José.
Son funcionarias de los municipios de Vallenar, Copiapó y Caldera, y aunque las labores que desempeñan en sus respectivas instituciones varían, al llegar al campamento se ponen el delantal y enfrentan la jornada con disposición y buen ánimo. La tarea no es fácil, porque en el comedor asisten diariamente entre 250 a 300 personas.
"Son muy buenos para comer", dice Georgina Galleguillos, una de las cocineras, " al principio sólo eran los familiares de los mineros, ahora la prensa también come aquí, nadie se queja porque saben que hacemos los plaros con mucho cariño".
Entre los platos que se sirven están los porotos, fideos y arroz.
Fuente Diario de Atacama