La probable decisión del gobierno de Cristina Kirchner de negarle a Chile la extradición del ex guerrillero Galvarino Sergio Apablaza Guerra y la predisposición de la Argentina para concederle la condición de refugiado hicieron caer la reunión bilateral que la Presidenta iba a tener mañana, en Santiago, con su par Sebastián Piñera.
Cristina Kirchner, que viajará mañana a la capital chilena para participar de los festejos del bicentenario del país vecino, redujo su visita a cuatro horas.
"La reunión bilateral de presidentes se canceló salvo novedades de último momento. Se estaba negociando, pero el caso Apablaza se coló en la agenda y se resolvió suspenderla". "El Gobierno le concedería el re fugio político a Apablaza porque lo considera un perseguido político en Chile", agregó el funcionario de la Casa Rosada.
La situación del acusado se analiza en la Comisión Nacional de Refugiados (Conare), que depende del Ministerio del Interior y de la Cancillería. Esta comisión deberá pronunciarse ya sea por su extradición, como pide Chile, o por el asilo político, tal lo que reclamó Apablaza en 2004. La Casa Rosada siempre demoró la decisión para no pagar los costos políticos de enfrentar a Chile y, al mismo tiempo, permitir la residencia del activista en el país.
Los crímenes que se le imputan a Apablaza no fueron políticos, según el fallo del martes último de la Corte Suprema, que se pronunció en favor de la extradición de Apablaza, en sintonía con el Estado chileno, y que puso en una encrucijada diplomática a Cristina Kirchner y a la Conare. Se cometieron en 1991, en plena democracia chilena.
El ex integrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) está imputado por el atentado y asesinato en Chile del senador Jaime Guzmán Errázuriz y del secuestro del empresario Christian Edwards del Río, alto directivo del diario El Mercurio .
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