Cómo vivir como un cubano en Cuba y poder contarlo

El primer informe de MDZ sobre la incursión de un improvisado envíado en la isla generó la incredulidad de varios foristas ante el primer testimonio de un cubano disidente que vive vigilado en La Habana. Aquí repasamos la reaparición pública de Fidel Castro y mostramos a otro isleño quien da una lección de superviviencia.

Una pintada socialista para sostener el espíritu revolucionario en Cuba. Foto: Nacho Gaffuri
Una pintada socialista para sostener el espíritu revolucionario en Cuba. Foto: Nacho Gaffuri

“Puede que esté armado”. “No me parece creíble”. “Poco profesionales”. "Un gusano más". Así comenzaron varios comentarios de algunos de nuestros críticos foristas sobre el primer informe que MDZ publicó el lunes 7, donde se relata las peripecias de un turista mendocino en Cuba cuando tuvo un encuentro con un ciudadano cubano disidente al gobierno de Raúl Castro.

Dos días después de esa publicación, las agencias internacionales amplificaban una definición del viejo comandante revolucionario Fidel Castro. “El modelo cubano no nos sirve ni a nosotros", señaló el líder cubano. Aunque el viernes 10, volvió para rectificar la interpretación de esa afirmación.

En una punta de La Habana: Fidel Castro Ruz

Fidel reapareció en la vida pública en julio y su última puesta en escena fue en las escalinatas de la Universidad cubana hace unos días luego de cuatro años de convalecencia por una grave enfermedad que lo obligó a entregar la presidencia de Cuba en su hermano Raúl.

Veamos: el periodista Jeffrey Goldberg corresponsal del diario The Atlantic y fue quien entrevistó al histórico líder. En medio de la charla creyó no haber escuchado bien la voz parsimoniosa del cubano cuando dijo esa definición. Entonces Goldberg cuenta que por eso consultó a Julia Sweig, analista del Consejo de Relaciones Exteriores, quien lo acompañó en su encuentro con el ex presidente (foto de la agencia EFE ilustra un momento la entrevista).

Dijo el periodista estadounidense que su asesora Sweig interpretó que Castro con su afirmación "no estaba rechazando las ideas de la Revolución”.

La analista puntualizó que detrás de las palabras de Fidel podría ser la de “crear espacio” para su hermano Raúl. En realidad Fidel quiere preparar el terreno para que Raúl pueda aplicar las “reformas necesarias frente a lo que seguramente encontrará resistencias de los comunistas ortodoxos dentro del partido y la burocracia”.

Pero luego retornó Fidel sobre aquellos dichos y desvirtuó esa interpretación difundida mundialmente. Fidel explicó que su sentencia: "el modelo cubano no nos sirve ni a nosotros" fue apuntada con ironía hacia el fracaso del sistema capitalista encarado por Estados Unidos.  "Ya no sirve ni para Estados Unidos ni para el mundo, al que conduce de crisis en crisis, que son cada vez más graves, globales y repetidas, de las cuales no puede escapar. Cómo podría servir semejante sistema para un país socialista como Cuba", aclaró Fidel Castro.

Desde la otra punta de La Habana: Julio Ferrer Tamayo

Este panorama planteado por el mismo Fidel Castro es oportuno entonces para presentar al segundo cubano entrevistado por un ocasional corresponsal mendocino quien le aportó a MDZ este documento. El testimonio es de Julio Fererr Tamayo también residente de La Habana. Su casa está detrás del Capitolio cubano. El encuentro durante la tarde del 12 de agosto y el relato parece una lección para sobrevivir en la isla. Que a fuerza de ser justo no es más de lo que podría ocurrir en cualquier país latinoamericano que ha vivido bloqueado en buena parte del último medio siglo.

Ferrer Tamayo le explica a nuestro turista mendocino y a quien quiera escucharlo cómo debe hacer un habitante raso cubano y diferencia entre los nativos que están en contacto con el turismo que es la principal de fuente de ingresos de Cuba con el resto de la población. Los comestibles por ejemplo se han conformado en un factor diferenciador entre los ciudadanos cubanos. Los que tienen acceso a víveres de buena factura seguramente es porque trabajan vinculado con algún hotel o restaurante que recibe a turistas.

En cambio los otros cubanos deben conformarse con la mercadería regulada que se expende en los negocios (foto de abajo).

Nuestro amigo mendocino que consiguió el testimonio reconoce que su contacto con estos pobladores cubanos no sólo fue casual sino también excepcional, porque este tipo de charlas con una buena cuota de realismo es difícil que se de entre cubanos y turistas.

De todos modos, concluye que entre el relato recogido, y el registro fotográfico de la Cuba oculta hay un denominador común, que es el empobrecimiento de la población (ver foto de la carnicería ubicada en la calle Infanta de La Habana).



Si alguien compara los dichos de Fidel con el relato de Ferrer Tamayo puede que encuentre puntos en común. En realidad Fidel parece darle la razón a su compatriota. Quizá Fidel no sepa quién es Julio Ferrer Tamayo (o sí). Se trata de un cubano disidente que odia a los hermanos Castro.

El hombre permanece en la isla semioculto y es militante del Partido Liberal Cubano junto a su amigo Rafael González Ruiz, quien le presentó a nuestro amigo y que a su vez, todavía no sale de su asombro cada vez que repasa estas imágenes que aquí te presentamos.

Mirá y escuchá la autobiografía de Julio Ferrer Tamayo en estos dos videos.

Para la semana próxima otro informe de MDZ sobre la Cuba oculta. Un ex combatiente revolucionario cuenta su experiencia de cómo fue tomar un cuartel del régimen de Fulgencio Batista.