El Jelloware nació como una propuesta para la Jell-O Mold Competition, un concurso de creaciones en gelatina que se ha celebrado este año por segunda vez en Nueva York, y en el que artistas, diseñadores, chefs y aficionados usan este material comestible de las maneras más sorprendentes.
"Empezamos a experimentar con la gelatina de muchas formas, y nos enamoramos de lo increíble que es este material", cuenta a El Comidista Monica Bhatia, una de las componentes de The Way We See The World. "Decidimos hacer algo funcional que celebrara las propiedades de la gelatina. Hicimos platos, boles y otros elementos de vajilla, pero los vasos eran lo que mejor expresaban nuestro concepto".
El Jelloware ganó el segundo premio del concurso -el primero fue para un virginal montaje titulado La Ascensión en aspic - Sabe a gloria-, y sus inventoras decidieron convertir el prototipo en una realidad. "Ahora mismo estamos trabajando con fabricantes para intentar sacar este producto al mercado. Creemos que tiene potencial para ser el vaso desechable del futuro, y esperamos que esté disponible en las tiendas para el próximo verano", explica Bhatia.
Los recipientes plantean, eso sí, ciertas dudas sobre su duración, su estabilidad y sobre si admitirán bebidas frías, calientes o ácidas. ¿Y resultarán cómodos de usar siendo flexibles? "La flexibilidad es su mayor encanto. Son cómodos, pero cremos que en la próxima línea de Jelloware los vasos serán más cortos y algo más rígidos".
En cuanto al costo, también es demasiado pronto para saberlo. "Son prototipos, por lo que su coste no puede dar una idea de lo que valdrán al final", asegura Bhatia. "Eso es algo que se decidirá cuando se fabriquen".
Fuente: Blog El País el comidista
Tomate el jugo y después comete el vaso
Empezamos a experimentar con la gelatina de muchas formas, y nos enamoramos de lo increíble que es este material", dijo la creadora. "Decidimos hacer algo funcional, hicimos platos, boles y otros elementos de vajilla, pero los vasos eran lo que mejor expresaban nuestro concepto".