Los cambios se producen en momentos en que el Papa Benedicto XVI lucha por controlar los daños que ha causado a la imagen de la Iglesia Católica un escándalo de abusos sexuales en Estados Unidos y varios países de Europa, entre ellos su nativa Alemania.
Las revisiones convertirán los procedimientos legales sobre casos de abusos conocidos como "facultades especiales", que hasta ahora sólo eran permitidas bajo circunstancias excepcionales, en normas globales.
"Las facultades especiales han sido transformadas en ley. Han sido escritas en piedra", dijo un funcionario eclesiástico familiarizado con las nuevas normas, que se harán públicas el próximo jueves.
El estatuto de limitaciones para casos de abusos sexuales se incrementará desde los actuales 10 a 20 años después de que la víctima cumpla 18, lo que significa que los afectados podrán presentar cargos hasta los 38 años.
Esto es importante porque muchas personas que fueron abusadas por sacerdotes durante su infancia no encuentran la fuerza o apoyo moral y legal para denunciar el caso hasta que son adultos.
Por voluntad propia
Las revisiones también permitirán a los obispos locales destituir a sacerdotes cuando la evidencia de abusos sexuales sea "clara y grave" sin necesidad de juicios canónicos, que pueden ser largos y costosos.
La Iglesia podrá destituir sacerdotes en esos casos por decreto.
Los cambios son una actualización de un documento conocido como Motu Proprio (latín para "por propia voluntad") entregado por el fallecido Papa Juan Pablo II en el 2001 para lidiar con los casos de abusos sexuales.
Las modificaciones fueron preparadas por la Congregación de la Doctrina de la Fe, departamento que el actual sumo pontífice dirigió como cardenal durante casi 25 años antes de su elección para dirigir la Iglesia el 2005.
La revisión también especificará que la posesión de pornografía infantil por parte de sacerdotes, ya sea impresa o en sus computadoras, será considerada como un delito grave sujeto a acciones disciplinarias, incluso a pesar de que no sean abusadores.
Cinco obispos en Europa han renunciado a causa del escándalo. Uno de ellos admitió abusos sexuales, otro está bajo investigación y tres más dimitieron por el manejo de los casos de abusos.
El mes pasado, Benedicto XVI pidió perdón a Dios y a las víctimas de abusos sexuales cometidos por sacerdotes y prometió que la Iglesia Católica hará todo lo que pueda por asegurar que esos delitos no volverán a repetirse.
El Vaticano modificará normas sobre abusos sexuales
El Vaticano modificará la próxima semana la ley eclesiástica sobre abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes, duplicando un estatuto de limitaciones e introduciendo castigos a la pornografía infantil, dijeron hoy fuentes de la iglesia.