Y si, ellos decidieron que era más fácil y económico vender estos productos con las máquinas, porque es un empleado las 24 horas sin salario familiar.
Así lo invetaron los norteamericanos, por eso tienen tanto éxito las máquinas expendedoras de gaseosa, golosinas, chocolates, papitas fritas etc.
Lo raro y extraño de esto, son las máquinas que venden un pescado, o una langosta, o un auto, mirá estas raras fotos.
Las langostas caen vivas por el receptáculo.
Un pescadito fresquito.
¿Saldrá el vaso o la botella?