Se lanza a la moda un hijo de Bin Laden

Se trata de Omar Bin Laden quien prefirió las pasarelas a la "guerra santa". Por esto el hijo del hombre más buscado por los EE. UU. dijo que iniciará su  marca de ropa. La compara al estilo de William Wallace, el personaje de Corazón Valiente.

Gracias a Dios, mi padre no gobierna el mundo”, dice Omar, el hijo de Osama bin Laden, mientras una bailarina rusa de cabaret se meneaba frente a él en un bar de Damasco, Siria, llamado “Les caves de boys”. Es el hijo del hombre más buscado por el gobierno de los Estados Unidos, y podría haber sido su heredero en la Guerra Santa, pero prefirió iniciar su propia marca de ropa. Y romper el silencio acerca de su padre.

Criado en una casa donde la televisión, las gaseosas y hasta los remedios contra el asma eran considerados “males de la vida moderna”, Omar aseguró que la contienda bélica que llevó adelante su padre en Afganistán durante los ochenta cambiaron su mentalidad. “En esos días, mi padre era un gran héroe para Occidente también”, remarcó Omar, que se definió como “el favorito” del líder de Al Qaeda, en una entrevista con la Rolling Stone.

Sin saberlo, el líder talibán prepararía a su hijo para el futuro, ya que unos meses antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Omar decidió alejarse de la familia, y empezar a valerse por sí mismo. Armó un negocio de chatarra de metal con el que ganó unos cientos de miles de dólares. Muy poco, según los estándares de su clase. Hoy en día, el hijo de Bin Laden se viste como una estrella de rock, con campera de cuero, remera de Versace, jeans de diseñador y zapatillas plateadas forman parte de su look, que corona con anteojos oscuros.

Pero aunque no concuerde con su padre, Omar no está listo para verlo caer: “No quiero que lo atrapen y lo juzguen. Me partiría el corazón. Desearía que muriera antes de que alguien lo atrape. Mi padre será siempre mi padre, hoy y hasta el día de mi muerte. Vengo de su cuerpo. Soy parte de él”, expresó.

Ahora, el joven Bin Laden tiene aspiraciones propias, como la de su línea de ropa. Se compara con el William Wallace que Mel Gibson llevó al cine, o con “El último samurai”, de Tom Cruise. “Se cambió de bando para luchar contra su propia gente. Ese soy yo”, comentó. “El hijo siempre trata de ser mejor que su padre”, señaló Omar.

Fuente: Minuto Uno.