El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aprovechó la celebración en la Casa Blanca de la fiesta del 5 de Mayo para reiterar su mensaje de compromiso con una reforma migratoria exhaustiva. "Quiero comenzar a trabajar este año y quiero que tanto los demócratas como los republicanos colaboren conmigo", dijo Obama.
Según publica el diario español El País, en la tradicional recepción que organiza la Casa Blanca con ocasión del cinco de Mayo, la fiesta con la que México conmemora la victoria contra los franceses en la batalla de Puebla en 1862, Obama aprovechó la plataforma que se le ofrecía para arremeter contra la ley antiinmigrante firmada a finales de abril por la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, y que, por primera vez en la historia de este país, permite a la policía detener y castigar a un ciudadano por el simple hecho de ser un inmigrante sin papeles.
"No podemos discriminar a las personas por su aspecto, ni convertir a ciudadanos que respetan la ley o a inmigrantes que han cumplido a rajatabla las reglas, en objetos de sospecha y abuso", declaró Obama.
El compromiso de Obama llega después de que la semana pasada se desatase una polémica tras las palabras del presidente que apuntaban que quizá el Congreso no tenía "apetito" para enfrentar la necesaria reforma migratoria tras un año en el que se ha desgastado terriblemente con la aprobación de otra gran ley, la sanitaria.
Reconociendo que no va a ser una labor fácil -y menos en un año en el que se juegan muchos asientos en el Senado y la Cámara de Representantes en las elecciones de mitad de mandato de noviembre-, el presidente se mostró confiado en que se puede lograr. "Porque es necesario". La ley de Arizona deja en evidencia "por qué hay que cerrar la puerta a este tipo de medidas mal concebidas y cumplir con nuestras obligaciones" de legislar para legalizar a los más de 10 millones de indocumentados que residen en el país.
Deleitándose con el guacamole y haciendo tacos con las tortillas de maíz se encontraban personalidades de origen latino como la secretaria de Trabajo, Hilda Solís; el senador Robert Menéndez, de Nueva Jersey; el congresista Xavier Becerra, de California; y el embajador de México en Washington, Arturo Sarukhán. "Que tengáis una buena fiesta", se despidió Obama. "Podéis hacer tanto ruido como queráis", dijo el presidente que fue matizado por su esposa, Michelle, que advirtió: "Podemos oíros". "Es verdad, podemos oíros", tuvo en cuenta el mandatario. "Así que si se hace muy tarde y seguís de fiesta os echaremos a la calle, ¿Está claro?".
Fuente: El País
Obama promete impulsar la reforma migratoria
El presidente de Estados Unidos criticó duramente la ley migratoria de Arizona y se comprometió a encabezar una reforma migratoria exhaustiva. Barack Obama pidió el apoyo de los congresistas de su país para avanzar en este sentido. "No podemos discriminar a las personas por su aspecto, ni convertir a ciudadanos que respetan la ley o a inmigrantes que han cumplido a rajatabla las reglas, en objetos de sospecha y abuso", dijo Obama.