Centroderecha gana elecciones de República Checa

Partidos de centroderecha de República Checa, que favorecen recortes presupuestarios para evitar una crisis similar a la griega, derrotaron a los izquierdistas en elecciones. El líder socialdemócrata Jiri Paroubek, izquierdista vilipendiado por los conservadores, reconoció su derrota. El resultado anuló los temores de muchos checos de que los socialdemócratas pudiesen llegar al poder con el respaldo de los comunistas. Los comunistas no han compartido el poder desde que su mandato totalitario finalizó en 1989 con la Revolución de Terciopelo.

Praga - Partidos de centroderecha de República Checa, que favorecen recortes presupuestarios para evitar una crisis similar a la griega, derrotaron a los izquierdistas en elecciones y se aprestaban a formar un Gobierno que podría dar pie a profundas reformas económicas.

Los izquierdistas socialdemócratas obtuvieron un mayor número de votos que cualquier otro partido en la elección, consiguiendo un respaldo del 22,1 por ciento.

Pero los partidos de centro derecha se aseguraron una fuerte mayoría parlamentaria, liderada por el Partido Demócrata Cívico con 20,2 por ciento de apoyo, de acuerdo a resultados preliminares con el recuento del 99 por ciento de los votos.

Sus potenciales aliados, el partido conservador TOP09 y el centrista Partido de Asuntos Públicos obtuvieron un 16,6 y un 10,9 por ciento, respectivamente.

El líder socialdemócrata Jiri Paroubek, izquierdista vilipendiado por conservadores por su estilo agresivo pero respaldado por muchos checos por sus promesas de elevar impuestos a compañías para mejorar los beneficios sociales, reconoció su derrota.

"Parece que el pueblo escogió la dirección en que debería ir la república y es una dirección distinta de la que los socialdemócratas estaban ofreciendo", dijo Paroubek tras conocerse resultados parciales.

"Debe estar claro para todos que este país está encaminado a una coalición de derecha. Eso es obvio", agregó.

El resultado anuló los temores de muchos checos de que los socialdemócratas pudiesen llegar al poder con el respaldo de los comunistas, quienes obtuvieron un 11,3 por ciento. Los comunistas no han compartido el poder desde que su mandato totalitario finalizó en 1989 con la Revolución de Terciopelo.

También redujo el riesgo de prolongados diálogos de coalición, favoreciendo a inversionistas que tienen interés en un Gobierno fuerte para fortalecer al Estado miembro de la Unión Europea y la OTAN e iniciar recuperación de la economía, la cual se contrajo en 4,1 por ciento el año pasado.


Fuente: Reuters