El plan de ajuste griego castiga jubilados y empleados públicos

Atenas diseña un plan que incluye recorte de salarios y suba en los impuestos para acceder a la ayuda internacional. El primer ministro pide a los griegos "sacrificios" para evitar la "catástrofe".

El ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantinou. Foto: El País
El ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantinou. Foto: El País

Los griegos tendrán que hacer "grandes sacrificios" en los próximos años para sacar al país de la gravísima crisis en que está inmerso. Así lo vaticinó el primer ministro, Yorgos Papandreu, que reunió a todos los miembros de su Gobierno para explicarles el programa de ajustes de su economía pactado con el FMI y la UE como condición para acceder al plan de ayuda ofrecido por estos organismos, valorado en más de 100.000 millones de euros. La UE considera que el plan de austeridad griego es suficientemente creíble para dar luz verde a la ayuda.

Durante la reunión, Papandreu comentó a sus ministros que el acuerdo alcanzado con la UE -representada por la Comisión y el BCE- y el Fondo Monetario Internacional exigirá "grandes sacrificios" a los griegos, pero que son "necesarios" para evitar la bancarrota del país, el único objetivo de su Gobierno en estos momentos. "Los griegos deben de elegir entre la catástrofe o el sacrificio".

El plan es sencillo: Grecia obtendrá de la UE y el FMI, en forma de créditos blandos, entre 100.000 y 120.000 millones de euros. A cambio, Grecia debe realizar un drástico plan de ajuste de sus cuentas, a través de subidas de impuestos y recorte de gastos. El plan de austeridad pretende recortar el déficit público en 30.000 millones de euros en tres años, según anunció el ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantinou. Así, en 2014, Grecia espera que el déficit se sitúe por debajo del 3% del PIB.

Las principales medidas de plan:

- Incremento de IVA hasta el 23%. Este impuesto ya había sufrido recientemente, en marzo, un incremento del 19% hasta el 21%.

- Un 10% de aumento de los impuestos de los carburantes y del alcohol.

- Recorte del 16% de los salarios públicos.

- Baja en las pensiones.

La suba de impuestos y el recorte de salarios encuentran, evidentemente, la resistencia de los ciudadanos griegos, pero el primer ministro cree que las reformas son una cuestión de "supervivencia nacional".

El acuerdo entre Atenas y los organismos internacionales está ya pactado, pero éste no se hará efectivo hasta el 7 o el 10 de mayo, cuando los jefes de Gobierno de la UE den luz verde. Esta tarde los ministros de Economía de la Unión se reúnen en Bruselas para analizar tanto el paquete de ayudas para Grecia como el plan griego de austeridad.

Fuente: El País