Las operaciones de cirugía estética están extendiéndose como la pólvora, tanto es así que en Polonia se está propagando la 'moda' de que los padres eleijan operan a sus hijos cuando son unos críos para que luzcan perfectos el día de su comunión.
Telecinco publica que las familias polacas pudientes están aficionándose a las operaciones de cirugía estética, pero no para los adultos sino para los niños. Los padres organizan la Primera Comunión de sus hijos como un auténtico acontecimiento social y por eso quieren rozar la perfección y sus hijos, los protagonistas del evento, deben mostrar su mejor cara.
"Las intervenciones más comunes que hacemos a los niños antes de su comunión son operaciones para corregir las orejas de soplillo –que son pailones-, la eliminación de pelos en la cara y de manchas", afirma Jerzy Wilgus, un cirujano estético polaco.
Esta práctica se ha puesto de moda porque para ellos esta celebración supone un reconocimiento a su estatus social.
Karolina es una niña de ocho años que, pese a su juventud, ya ha pasado por el quirófano y acaba de recibir la Primera Comunión. Su padre, Ryszard Oszmian, lo justifica de este modo: "los pequeños tienen que recordar que algo ha sucedido en sus vidas y todo lo que les recuerda ese momento".
Más allá de las creencias
Más de 1.500 euros se gastan las familias polacas en la organización de todo el evento en el que no escatiman en gastos y lujos que poco tienen que ver con el sentido religioso originario del acto. Vestidos lujosos y caros con todo tipo de complementos, limusinas con chófer, banquetes por todo lo alto y operación de cirugía estética incluida son los gastos que componen ahora la Primera Comunión.
"Mi tía me regaló una cámara digital, mis padres me compraron un ordenador y los demás parientes me han dado dinero", presume Karolina.
Fuente: Orange
Nuevos regalos para Primera Comunión: cirugías plásticas
Las familias pudientes de Polonia están acostumbrándose a una nueva moda: los padres organizan el evento con la máxima perfección y por eso, deben mostrar la mejor presencia del niño que recibe el sacramento. Para tal motivo, los principales "defectos" a retocar son: cuando el niño es orejudo o si tiene pelos o manchas en el rostro.