Por error, el Parlamento israelí publicó documentos secretos

En el sitio de Internet del Parlamento de Israel fueron publicados por error protocolos secretos de una reunión sobre temas delicados de la seguridad nacional. "Fue un error, indudablemente, un error que no debería haber ocurrido", aseguró la portavoz del Congreso israelí.

En el sitio de internet del Parlamento de Israel (Kneset) fueron publicados por error los protocolos secretos de una reunión en la que habían sido tratados temas delicados de seguridad. Concretamente, se habló de determinados sistemas tecnológicos de defensa y se abordó información que en manos hostiles podría haber llegado a ser peligrosa.

"Fue un error, indudablemente, un error que no debería haber ocurrido", dijo a lanacion.com Giora Pordes, portavoz del Parlamento de Israel. "Contrariamente a lo que debe hacerse, esta vez no se indicó a la persona que llevaba el protocolo de la reunión, que se trataba de material clasificado, que no debía ser publicado y fue así que la transcripción de lo hablado llegó al sitio de la Kneset".

Ello sucedió a pesar de la cautela con la que se llevó a cabo el encuentro mismo, que ni siquiera tuvo lugar en el Parlamento. Los reunidos eran miembros de un subgrupo dentro de una comisión parlamentaria cuyos debates son abiertos. Lo tratado por la subcomisión específica es a veces clasificado y otras no, lo cual puede haber sido el origen del problema.

"Hemos tomado las medidas necesarias para que eso no se repita, porque, claro está, es algo que no puede suceder. Se debe prestar mucho cuidado a los temas de seguridad y eso es precisamente lo que se hace siempre en la Kneset", subraya Giora Pordes.

El portavoz intentó minimizar la preocupación y señaló que nadie pudo haber captado el material clasificado en el sitio y reveló que fue precisamente alguien "de adentro"-de los pocos que sabían del encuentro secreto- quien lo vio. Fue esa persona la que advirtió a la Kneset. El material fue retirado de inmediato, tras haber estado expuesto públicamente durante unos pocos días.

Preocupación. La gran pregunta es si acaso los parlamentarios -o la cúpula de seguridad- no tienen motivos para estar preocupados. "Dado que podemos saber quién entra al sitio de la Kneset, sabemos que el material en cuestión no llegó a elementos hostiles, a terroristas o a servicios de Inteligencia que puedan dañarnos con ello", aclara Giora Pordes para calmar la preocupación sobre lo sucedido.

Sin embargo, ante la pregunta de si acaso podía haber sido peligroso que los protocolos secretos lleguen a ojos y oídos hostiles, Pordes fue categórico. "Si, en manos hostiles, eso podría haber sido peligroso, podría haber causado perjuicios a la seguridad nacional".

Casi de más está decir que Pordes se rehúsa entrar en detalles y explica que no puede señalar por qué los protocolos eran clasificados.

En otro incidente separado, aunque de menor entidad en cuanto a su riesgo concreto, fueron publicados en el sitio de la Kneset los nombres de algunos funcionarios del Shin Bet, el Servicio de Seguridad interna, que participaron en una determinada reunión en una comisión parlamentaria. Por ley, ello está prohibido. Hasta hace algunos años, no se publicaba siquiera el nombre del Jefe del Servicio y hoy en día, sólo el suyo, el de quien encabeza la organización misma, es público, mientras continúa vigente la prohibición de publicar cualquier otro nombre de miembros del Shin Bet.

"Las personas cuyos nombres fueron publicados en ese caso, no tenían cargos operativos, no eran agentes en el terreno que manejaran contactos, informantes o algo así, sino personas con cargos como asesores jurídicos y otros similares", aclara Pordes. Eso no quita, sin embargo que publicar sus nombres haya sido una violación no intencional de la ley. "Nadie corrió peligro de nada por esa publicación, pero la ley lo prohíbe y por tanto, el sitio de la Kneset incurrió en un error, que esperamos no se repita nunca más".

Fuente: La Nación