La vista desde lo alto de una torre o rascacielos nos da otra perspectiva de las cosas y del mundo. Porque por sobre todo nos muestra lo pequeños que somos. Por eso para ver esta nota, te damos un consejo: ¡no mires para abajo!
Ya sea la torre Eiffel, o el Goleen Gate, el puente más famoso de California o el Empire Satate en Nueva Cork, la perspectiva desde arriba es estremecedora pero a su vez espectacular.
Vista de la Torre Eiffel en París.