El Dalai Lama, un nuevo obstáculo entre China y EEUU

El líder tibetano tiene previsto viajar a Estados Unidos en los próximos meses.-La Casa Blanca no ha confirmado ningún encuentro entre ambos líderes.

El líder espiritual. Foto: web
El líder espiritual. Foto: web

Las relaciones entre China y EE UU no levantan cabeza. El responsable de asuntos religiosos y étnicos del Partido Comunista, Zhu Weigun, ha advertido hoy al presidente estadounidense, Barack Obama, que reunirse con el Dalai Lama no es una buena idea. Tenzin Gyatso, el líder religioso y político tibetano, visitará EE UU en los próximos meses, en mitad de una tormenta diplomática que lastra desde sanciones por parte del gobierno comunista a empresas estadounidenses que vendan armas a Taiwán, hasta el veto persistente a las aspiraciones norteamericanas de castigar los avances en los programas nucleares de Irán y Corea del Norte.

"Si esto llega a pasar, China se opondrá vehementemente, como siempre", ha declarado Zhu a Reuters. "Eso dañaría la confianza y cooperación entre los dos países. ¿En qué ayudaría (el encuentro) a EE UU para superar la crisis?", ha amenazado. Washington necesita el apoyo de la tercera potencia mundial para superar su peor coyuntura económica desde la Segunda Guerra Mundial.

Pese a que la Casa Blanca no ha confirmado ningún encuentro entre Obama y Tenzin Gyatso, las especulaciones en los círculos políticos de Washington en torno a una posible reunión bastan a Pekín para avivar las discrepancias. China aún tiene presente en encuentro entre el antecesor de Obama, George Bush, y el Dalai.

Desde los disturbios en Lhasa, la capital tibetana, que en 2008 pusieron a prueba la organización de los Juegos Olímpicos, el Gobierno de Hu Jintao se ha opuesto con mayor firmeza a que cualquier jefe de Estado reciba al Dalai Lama, exiliado en la India desde 1959. Desde su huída, China considera a Gyatso como un peligroso separatista, ya que persiste en reclamar la autonomía del territorio que el gigante asiático se anexionó durante la Revolución Cultural de Mao Tse Tung.

Fuente El País