El mundo que deja 2010

El año 2010 ha significado para los Estados Unidos la confirmación de su declinación como hiperpotencia. El término acuñado por los politólogos franceses, denomina al período que se abre con la disolución de la URSS, que dio a los EE.UU. el rol de única potencia mundial. Pero entre 2008 y 2010, tres circunstancias han mostrado el fin de esta situación: en lo militar, la retirada de Irak definida por Bush y la de Afganistán por Obama, han mostrado el límite a la hiperpotencia en lo militar; la crisis del mercado hipotecario de 2008, que precipita la recesión de 2009 y la incertidumbre que no termina de resolverse, han sido el límite al rol de EE.UU. como la potencia económica hegemónica, y las filtraciones de Wikileaks evidenciaron el límite al poder que genera la supremacía científica y tecnológica. Las cuatro cumbres realizadas en noviembre (APEC, G20, OTAN y EEUU-UE) pusieron de manifiesto que se ha reducido sensiblemente la influencia global del presidente de los EE.UU. A ello se agrega la derrota de los demócratas en las elecciones de medio mandato, que ha debilitado a Obama, tanto interna como externamente. A él le toca pagar el costo de ser el presidente bajo cuyo mandato el país dejar de ser la única superpotencia del mundo, para pasar a ser sólo una gran potencia. Pese a ello, sigue ganando frente a cualquier candidato republicano si hoy se votara para presidente.

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