Según el diario El País, el objetivo de la comisión, que arrancó el pasado noviembre y ante la que ya comparecieron varios miembros del equipo de Blair, es evaluar los datos de inteligencia y los argumentos diplomáticos y políticos esgrimidos por el Gobierno, la estrategia durante la ocupación, el estado del equipamiento militar y si el trato a los detenidos se ajustó a la Convención de Ginebra.
Pero, ante todo, la cuestión sobre la que se indaga es si se trató de una guerra legal. En el transcurso de la investigación salió a la luz una carta fechada en marzo de 2002 en la que el ex fiscal general del Reino Unido, lord Goldsmith, advertía al entonces ministro de Defensa, Geoff Hoon, de que sería ilegal invadir Irak sin una resolución de Naciones Unidas que apoyara esa invasión, pese a lo cual el Ejecutivo decidió apoyar los planes de Estados Unidos.
Se espera que los investigadores pregunten también a Blair sobre sus contactos con el entonces presidente estadounidense, George W. Bush. Al respecto, el que fue director de Comunicación de Downing Street, Alastair Campbell, reveló en su comparecencia hace dos semanas ante esta misma comisión que el ex primer ministro dio garantías por escrito a Bush, en una serie de notas personales escritas en 2002, de que el Reino Unido apoyaría la invasión de Irak si Washington decidía llevarla a cabo. Pese a ello, Campbell defendió a su antiguo jefe y reiteró que siempre defendió la necesidad de buscar una solución diplomática.
También lo defendió en su comparecencia Jonathan Powell, jefe de Gabinete entre 1997 y 2007 y uno de los hombres de máxima confianza de Blair, que desmintió que existiera "un pacto de sangre" entre el ex primer ministro y Bush para invadir Irak. También fue interrogado el ex ministro de Defensa Jack Straw, que no ofreció grandes novedades pero admitió sus reticencias iniciales a la acción militar, que fueron desapareciendo, según él, a medida en que comprendió la amenaza que suponía Sadam Hussein.
La comisión, presidida por sir John Chilcot, citó a declarar además al primer ministro actual y entonces responsable del Tesoro, Gordon Brown, aunque su comparecencia, igual que la de otros cargos que aún están en el Gobierno, se dejó para después de las elecciones generales de mayo. Brown se mostró ayer "tranquilo" y aseguró que "Tony Blair puede explicar el caso, las decisiones que tomó, y hacerlo de la manera más profesional y elocuente".
Tony Blair rinde cuentas sobre la invasión a Irak
El ex primer ministro británico comparecerá ante la comisión que está llevando a cabo la investigación sobre la participación del Reino Unido en la guerra. Será interrogado durante seis horas sobre los argumentos que utilizó para justificar la invasión del país en 2003. Se espera que los investigadores pregunten también a Blair sobre sus contactos con el entonces presidente estadounidense, George W. Bush.