Escribe la cronista Amanda Mars que cuando, hace un poco más de un año, Mouriño recibió la notificación de despido, supo que sus 58 años de edad no eran la mejor carta de recomendación y que el cese en su trabajo lo incluía en ese grupo que los especialistas llaman de “difícil reinserción laboral”. Ramón Atilano Mouriño, gallego de nacimiento, argentino por adopción y fugado, por la crisis económica local, a Cataluña en 2004, se dirigió a la Acció Solidària Contra l’Atur (Acción Solidaria contra el Desempleo), una ONG que facilita microcréditos a personas sin trabajo, una de las tantas entidades que batallan en Barcelona por auxiliar a los “parados”.
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Rafael Bielsa: Muy cansados de estar "parados"
Escribe la cronista Amanda Mars que cuando Mouriño recibió la notificación de despido, supo que sus 58 años no eran la mejor carta de recomendación y que el cese en su trabajo lo incluía en el grupo de "difícil reinserción laboral."