China rechazó poner freno al comercio de los productos obtenidos a partir de los felinos, como pieles, colmillos, bigotes y huesos, empujando así a la extinción a los cerca de mil trescientos ejemplares que quedan en estado salvaje.
Actualmente a lo largo del gigante asiático existen granjas en las que se crían cerca de cuatro mil tigres, pero los cuerpos de los especimenes de origen salvaje son los más cotizados, según indica el diario inglés The Telegraph.
Por ello, la matanza y el tráfico de pieles de estos animales es el segundo crimen más común en la frontera entre India y China, sólo superado por el narcotráfico, poniendo en peligro los más de mil trescientos tigres de bengala salvajes que existen hoy en India.
De acuerdo a la Asociación de Protección a la Vida Salvaje de la India, 66 tigres perdieron la vida en 2009, uno de cada tres en manos de traficantes. Dos décadas atrás, 15 mil tigres habitaban salvajemente en la India.
Más amenazas para los tigres
China rechazó poner freno al comercio de los productos obtenidos a partir de los felinos, como pieles, colmillos, bigotes y huesos. La matanza y el tráfico de pieles de estos animales es el segundo crimen más común en la frontera entre India y China.