Más de 2.000 niños chinos que viven en las cercanías de dos plantas siderúrgicas están intoxicados con plomo, informaron hoy medios locales.
Las autoridades ordenaron el cierre de ambas plantas en las provincias de Shanxi, en el centro del país, y Hunan, en el sur, ante las protestas de los padres. Además abrieron investigaciones contra otros centros.
No se descarta que la cifra de niños con altos niveles de plomo en sangre pueda seguir aumentando, dado que la investigación de las autoridades sanitarias sigue abierta.
Hasta este jueves había 1.354 niños afectados en la planta de Wenping, en la ciudad de Wugang (provincia de Hunan), informó la agencia Xinhua. La planta funcionaba desde mayo de 2008 sin autorización.
Dos empleados de la planta fueron detenidos, en tanto que el jefe está prófugo. También se investiga a dos miembros de la Oficina de Medio Ambiente por posible negligencia.
En las cercanías de la planta de Fengxiang, cerca de la ciudad noroccidental de Baoji (provincia de Shanxi), hay hasta ahora 851 niños intoxicados.