La estela de Charles Manson fue tan alargada que tuvo cientos de seguidores en todo el mundo, algunos acérrimos como Lynette 'Squeaky' Fromme, que siguiendo su palabra de expandir la filosofía de su ídolo, fue detenida por intentar asesinar al presidente de Estados Unidos en 1975, Gerald Ford. Después de 34 años entre rejas, Fromme ha sido liberada este viernes en Texas, casi coincidiendo con el 40 aniversario de los brutales asesinatos de Sharon Tate y Leno LaBianca.
Fromme, una joven de Santa Mónica educada en el seno de una familia de clase media, se abrió hueco entre la multitud congregada para ver pasar al presidente Ford en Sacramento, la capital de Calfornia. Vestida con una larga túnica y armada con una pistola calibre 45 semiautomática, levantó su arma hacia el mandatario con intención de acabar con su vida justo en el momento que en que agentes de seguridad se avalanzaron sobre ella impidiendo que cometiera su crimen. Ford estaba estrechando manos a la salida de su hotel y no se percató del incidente hasta que se lo llevaron sus guardaespaldas.
Pese a que Fromme no alcanzó a disparar, fue la primera persona condenada bajo una nueva ley relativa a los intentos de asesinato a un presidente americano, firmada después de la muerte de John F. Kennedy en Dallas en noviembre de 1963.
Ya en prisión, recibió una ampliación de su condena de 15 meses por fugarse de la prisión de Alderson, en West Virginia, en diciembre de 1987, aunque fue capturada a pocos kilómetros de distancia en su intento por estar cerca de Manson.
Encuentro con Mason en Venice
Al hombre que le cambió definitivamente el rumbo lo conoció en la playa de Venice, en Los Ángeles, en un momento en que estaba muy enganchada con las drogas y pasaba por una depresión. El discurso de Manson, recién salido de la cárcel, convenció a la joven, que abandonó los estudios y sus múltiples incursiones en la música para unirse al clan de la familia Manson.
Sin embargo, no participó en los asesinatos de 1969, cuando Manson y otros asesinaron a la mujer de Roman Polanski, Sharon Tate —embarazada de ocho meses— y a otras tres personas más dentro de la casa. Un día después, el millonario de los supermercados, Leno LaBianca, fue víctima de las iras de Manson y su séquito, apareciendo cadáver con un tenedor clavado en las tripas y con su mujer, Rosemary, apuñalada 38 veces.
Fromme no participó en la masacre, pero estuvo apoyando al jefe del clan a la salida del juicio y fue detenida por obstrucción de la justicia, por lo que sirvió varios meses en prisión. Ahora, 34 años después, ha logrado la libertad por buena conducta mientras su amado Manson sigue entre rejas por los crímenes cometidos.
Liberan a una de las seguidoras de Charles Manson
Se trata de Lynete Fromme, después de 34 años de estar en prisión. Vestida con una larga túnica y armada con una pistola calibre 45, la joven había levantado su mano con el fin de asesinar el entonces presidente de Estados Unidos, Henry Ford. En ese momento los guardaespaldas se avalanzaron sobre la joven y la detuvieron.